Isela Sedano
Hablar de Rigo Jiménez, este talentoso artista plástico, es un reto; pues en cada lienzo relata una historia, colmada de simbolismos y sentimientos que el espectador lo siente y se sumerge en el mundo de mensajes, colores, formas y espiritualidad de este artista veracruzano, pero que radica desde hace mucho años en Oaxaca.
Rigo Jiménez, desde muy temprana edad incursiona en el mundo maravilloso de la pintura y diversas áreas de las artes plásticas, consolidándose como un artista amante de la belleza femenina.
Colores, cultura y tradiciones mexicanas
Sus obras no necesitan explicación, ya que son capaces de explicarse por sí mismas, dejando así al espectador, sentirse identificado con su obra.
Sin un estilo definitivo, que va desde lo figurativo, lo abstracto, el tradicionalismo y el surrealismo, Rigo experimenta y juega sobre sus lienzos en diferentes técnicas y estilos; el artista define sus obras como pinturas que surgen, que en la mayoría no son pensadas, solo fluyen y emergen.
Son obras nacidas del corazón, afirma Rigo, pasajes gráficos que solo buscan surgir de lo más profundo del alma, de un suspiro reprimido o simplemente de la vida misma; de la forma única y personal de su propia manera de ver las cosas; obras nacidas del corazón para aquellos que aún pueden tocar el silencio y dormir en sus fauces.
Con los ojos del alma
Agrega que la observación en los ojos de un pintor es de vital importancia; así, solo así, el artista es capaz de poder interpretar lo que su alma ve. Y al respecto, este talentoso artista plástico nos dice: “En nuestra actualidad, el hombre que no se acerca al arte y no conoce de arte, es un hombre sin existencia; el arte es la parte fundamental de la creación de soñar despiertos, con mundos pretéritos o mundos de fantasía; de esos que solo en nuestros más profundos deseos de ilusión existen y en nuestros corazones".
Añade que "es por eso que me he convencido, al pasar de los años, de mi trabajo como artista plástico, que el arte sana vidas, restaura sociedades y brinda esperanzas a los que la han perdido; pero más allá de ello, que el arte sensibiliza a los seres humanos, porque toca sus más profundos sentimientos”.
De esta manera, las pinturas de Rigo Jiménez han encontrado un objetivo que va más allá de vestir paredes o llenar de colores este mundo; se ha sumado a una cuestión del corazón en la sensibilidad de llevar la filantropía que junto con su hijo, un niño que aprende del padre, que lo mejor de la vida es dar, dar siempre.
Donaciones sin fines de lucro
Rigo ha encontrado el sentido del arte, que se traduce en poder ayudar a los que más lo necesitan, de esta manera filantrópica; ha visto las necesidades en cuestión de salud; por esta razón, el artista hoy en día dona un porcentaje de la venta de sus pinturas, haciendo donaciones a fundaciones de ayuda; así sensibiliza al ser humano al acercamiento del arte, de la mano de la filantropía.
Así es como lleva donaciones sin fines de lucro, ayudando a cambiar el dolor de los niños en sonrisas.
Rigo Jiménez cuenta con innumerables exposiciones en la República Mexicana y en el extranjero, con gran éxito en cada una de ellas, además de estudios de pintura, dibujo, escultura, historia del arte, teoría del color tallado de madera, escultura en reciclado, apreciación artística, lectura de comprensión de una obra de arte, modelando diversos materiales, pintura abstracta, pintura mixta y relieves, estudio de fisonomía humana, grabado en metal, entre muchas otras.
También ha donado 31 obras al Hospital de la Niñez Oaxaqueña, entre otras muchas actividades que hablan del ser humano que es y para lo que realmente son los dones que Dios nos da.
"Me he convencido, al pasar de los años, de mi trabajo como artista plástico, que el arte sana vidas, restaura sociedades y brinda esperanzas a los que la han perdido; pero más allá de ello, que el arte sensibiliza a los seres humanos, porque toca sus más profundos sentimientos”. Rigo Jiménez, Artista plástico
