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El crimen del Apóstol Rojo de los Mayas

Apóstol Rojo
Foto(s): Cortesía
Redacción

Agencias

El llamado “Apóstol de la Raza” o "Apóstol Rojo de los Mayas", Felipe Carrillo Puerto, quien murió fusilado el 3 de enero de 1924, fue un destacado periodista, defensor de los derechos indígenas y nacionalista mexicano.

Felipe Carrillo Puerto nació el 8 de noviembre de 1874 en Motul, Yucatán. Fue el segundo de 14 hijos del matrimonio formado por Adela Puerto y Justino Carrillo.

Desde pequeño, una de sus grandes motivaciones fue defender los derechos de los mayas. En su juventud se desempeñó, además, como leñador, transportista y abastecedor de carnes.

Inicios de su carrera política

A los 18 años fue encarcelado, al ser acusado de incitar al pueblo a derribar una cerca construida por los hacendados de Dzununcan, que impedía el paso de los indígenas mayas.

Educado en su ciudad natal, a temprana edad defendió la Constitución de 1857 y se afilió a la Revolución Mexicana (1910-1920). Seguidor de Emiliano Zapata (1879-1919), Carrillo Puerto se unió en 1911 al Maderismo.

Luego de volver a la cárcel, por asesinar a un hombre en defensa propia, Felipe Carrillo Puerto se dedicó a la traducción maya de la Constitución de 1857, con el objetivo de que los habitantes de esa comunidad conocieran sus derechos. Al ser liberado se levantó en armas y se unió al Zapatismo.

Para 1915, se había convertido en coronel e integrante de la comisión agraria del Zapatismo. De regreso a su ciudad natal, realizó varios congresos con la finalidad de fomentar la educación popular.

Carrillo Puerto fundó el Partido Socialista del Sureste (antiguamente llamado Partido Socialista Obrero de Yucatán), donde instituyó los lunes culturales y reconoció los derechos políticos de la mujer.

Es electo gobernador

Como presidente del partido se postuló a la gubernatura del estado de Yucatán y en 1922 ocupó el cargo en el período comprendido del 5 de febrero de 1922 al 4 de febrero de 1926. Construyó el primer estado socialista de América Latina.

Al llegar Felipe Carrillo Puerto a la gubernatura, Yucatán presentaba el mayor cuadro de pobreza y atraso en comparación con otros estados de la República donde la Revolución había empezado a derramar frutos.

El gobierno de Carrillo Puerto se significó por el mejoramiento constante en favor de las masas obreras y campesinas, así como de las mujeres y niños. Hizo el gobernador Carrillo dotaciones de tierra y de instrumentos de labranza, llevando ingenieros agrónomos que enseñaron al pueblo la nueva técnica para el cultivo de la tierra.

Fundó agrupaciones de mujeres cuyo principal objetivo era la emancipación del sexo femenino hacia una situación de igualdad con el hombre. También, se concedió el voto activo y pasivo a la mujer, es decir, podían votar y ser votadas.

Se fundaron innumerables escuelas nocturnas para trabajadores, y lo que es más notorio, a 20 días de tomar posesión del gobierno, se estableció la Universidad Nacional del Sureste, hoy Universidad de Yucatán, y las escuelas de Música y de Bellas Artes. Facilitó la introducción de la educación experimental y la impartición de clases en español y en maya.

Movilizó a los obreros y campesinos a través de sindicatos y ligas de resistencia donde se les brindaba educación para que conocieran sus derechos y obligaciones.

Cuando Carrillo recibió el gobierno yucateco, la economía estaba en bancarrota porque las trasnacionales de Estados Unidos señalaban el precio del henequén, el cual no era justo; en pocos meses, se fijaron condiciones más justas y con el excedente, se construyeron escuelas hasta en las rancherías más alejadas de la capital. Las cosas cambiaron tanto que en el campo se producía maíz en demasía.

A la reforma agraria siguió la reforma urbana, al decretar la congelación de rentas para empleados y trabajadores.

Comprendiendo que para darle vida a las poblaciones del interior del estado se necesitaban caminos modernos, abrió carreteras en todas las regiones. También creó el primer museo arqueológico e histórico, además de celebrar torneos pedagógicos, editar obras de autores yucatecos y establecer bibliotecas por todos lados. Reformó los sistemas penitenciarios al crear un reglamento de cárceles que obligaba a dar a los presos un trato más humano.

Durante la administración de Carrillo Puerto se dictó la primera ley sobre contaminación ambiental y la Ley de Relaciones Familiares para proteger a los hijos nacidos fuera de matrimonio. También dio un fuerte impulso al deporte introduciendo la práctica del beisbol en las zonas rurales de todo el estado. Así como había traducido la Constitución de 1857 al maya para que los indígenas conocieran sus derechos, también lo hizo con la de 1917.

La muerte de Carrillo Puerto

Sin embargo, la rebelión de Adolfo de la Huerta derrocó el gobierno de Felipe Carrillo Puerto. El 3 de enero de 1924, Felipe fue fusilado junto con sus hermanos Edesio, Wilfrido y Benjamín Carrillo Puerto, así como el presidente municipal de Mérida, Manuel Berzunza, y a ocho más de sus allegados. La sentencia fue cumplida a las 4:45 de la mañana en el Cementerio General de Mérida.

Los autores materiales de su muerte fueron Hermenegildo Rodríguez y el general Ricárdez Broca, quienes comandaban el 18 batallón con sede en Mérida y, que tomaron como pretexto el levantamiento de Adolfo de la Huerta en contra de la postulación de Plutarco Elías Calles a la Presidencia de la República, para tomar el poder en Yucatán y derrocar a Carrillo por sugerencia de la llamada "Casta Divina" yucateca.

El mundo entero culpó a Adolfo de la Huerta del magnicidio y éste se disculpaba diciendo que él mandó a Yucatán a Gustavo Arce con un salvoconducto para liberar a los prisioneros pero que tal enviado llegó tarde, y culpaba directamente a Hermenegildo Rodríguez, jefe de la Guarnición en Mérida. 

Tras el fusilamiento de Felipe, el presidente Álvaro Obregón denunció a Adolfo de la Huerta como responsable del crimen.

“El asesinato de Felipe Carrillo Puerto lleva pesar a las casas del proletariado y a muchos miles de seres humildes que, al recibir la noticia, sentirán lágrimas de dolor sincero deslizarse sobre sus mejillas. Don Adolfo de la Huerta comprenderá la monstruosidad de su crimen cuando reciba las protestas furiosas que lanzarán los trabajadores de todo el mundo.

"La sangre generosa de Felipe Carrillo Puerto es el testimonio de la apostasía de De la Huerta. De ahora en adelante, ni él ni sus seguidores lograrán falsificar la verdad, negando el origen y propósito de su movimiento”.

Algunos autores mencionan que la muerte de Felipe Carrillo Puerto se debió simplemente a la ambición de dinero de los militares de la guarnición de Yucatán que secundaron la rebelión de Adolfo de la Huerta a finales de 1923.

Lo cierto es que el programa de gobierno de Felipe Carrillo Puerto como gobernador fue tan radical que afectó demasiados intereses. Fueron sus adversarios políticos, los oligopolios norteamericanos y la oligarquía yucateca, los autores intelectuales de su crimen.

No hay que olvidar que después de la Primera Guerra Mundial los Estados Unidos necesitaban de la fibra del henequén yucateca a buen precio y en grandes cantidades.

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