Recapitulemos un poco antes de concluir esta serie de cinco notas.
El origen
Todo inició con la serie que tiene como título, “La crisis del futuro, el hoy de nuestros hijos. Problemas de moralidad”. Resultó que explicar aquello que le sucede al joven de este siglo no es tarea sencilla, ya que debimos incluir elementos que eventualmente no se toman en cuenta. Desde un concepto psicoanalítico, el cual nace del supuesto de una fuerza propia del ser humano, misma que es incoercible; hasta crear historias ficticias de los padres y los padres de los padres (que aún no concluyen). Esto último con la finalidad de poner de relieve los pensamientos inconscientes que serán parte importante en aquello que se gestó en nuestro joven.
El que al cielo escupe en la cara le cae
Puedo atreverme a decir que hoy nadie es ajeno a los fenómenos psíquicos que nuestros niños, adolescentes y jóvenes viven. Seguramente conocemos a alguien que enfrente al menos uno de ellos, como: problemas de aprendizaje, desorden en el dormir, cambios abruptos de ánimo, desgano por la vida, adicciones de cualquier índole, dificultad en la identidad, entre muchos más. Algunos padres podrán incluso expresar, conozco varios casos”, sin prestar atención que posiblemente uno de sus hijos esté pasando por uno de estos, pues no se nos olvide que muchos jóvenes callan sus preocupaciones.
Utilizar el mote de “generación de cristal”, para referirse a los chicos de este siglo porque no soportan aquello que de antaño se encontraba inscrito en la norma de la época, ha permitido degradar aquello que a nivel anímico les acontece a muchos niños, adolescentes y jóvenes. Dicho término se ha popularizado, y al igual como ha sucedido con algunos conceptos psicoanalíticos, una vez que caen en el dominio popular pierden su profundidad conceptual.
Término grosero y poco serio
Pero en honor a la verdad el término “generación de cristal” se encuentra lejos de alcanzar una formalidad como concepto, pues quienes hablan de él solo lo explican en lo descriptivo del fenómeno y por lo general toman a la estadística para apuntalar sus argumentos, los cuales nacen de opiniones personales o desde su moral. Pero dicho tema está reservado para las notas que darán continuación, en la próxima serie.
Este paréntesis será necesario para enlazar una explicación más de la vida anímica, pues con la pequeña historia narrada de los padres de Alondra (madre de nuestro joven en cuestión), aun siendo ficticia, nos presta los elementos necesarios para tener a la vista tres contrastes de disposición hacia la vida: el de la abuela, la madre y el hijo. Los cuales nos darán luz del porqué del carácter de la mal llamada generación de cristal.
Continuará en la serie del próximo sábado…
¿Quieres saber más? Pide informes a los teléfonos 951 244 7006/951 285 3921 y ¡Hazte escuchar por un psicoanalista del INEIP A.C.!
