Carina Pérez García
María Florencia Freijo, asesora legislativa, ofrece en “(Mal) educadas” un espléndido y esclarecedor ensayo sobre la educación femenina, un conjunto de prejuicios de origen antiguo diseñado para conservar vigente el sistema de desigualdades mejor conocido como patriarcado, el cual ha mantenido a las mujeres en una situación de sumisión e inferioridad. A la pregunta, ¿cómo se ha educado a las mujeres por siglos? ¿Para qué se las ha educado? Ella contesta que hasta fines del siglo 19, las mujeres no asistieron a la escuela, su única formación tendía a que fueran “buenas”: buenas esposas, concubinas, amantes, madres, hijas, abuelas.
“Esta educación inorgánica, esta “mala” educación, se vuelve un sustrato permanente y fortísimo que sigue formando a las mujeres aún hoy para cumplir miles de mandatos”. Así lo sostiene Freijo, quien se especializó en perspectiva de género en el sistema de justicia por la Universidad de Buenos Aires (UBA).
En este libro asegura que las mujeres han sido y aún son preparadas, tanto desde la educación formal como la informal, para amar sin condiciones a riesgo de quedarse “solas”, y para limitar su propio poder y sus posibilidades expansivas.
La oradora y columnista argentina afirma que exceptuando a ciertas culturas y algunas etapas de la historia europea u occidental, las mujeres han sido relegadas a labores de procreación, crianza, cuidados y actividades domésticas.
“A partir de la concepción masculina sobre ellas como un otro inferior, no un igual, se les ha procurado una educación distinta, designada para reforzar estos estereotipos incluso en sus propias cabezas, agregando aún en nuestro tiempo nuevas formas de control: la belleza, expectativas sobre su carácter y comportamiento, etcétera”.
La autora de ”Solas, aun acompañadas” afirma que: “las mujeres fuimos, somos y seguimos siendo retratadas como otredad de un mundo que funciona de manera ordenada y correcta si y sólo si nosotras somos buenas. De otra manera, somos ese objeto que aparece retratado como disruptor del mundo público: la mujer que hizo separar a tal banda musical, la mujer que perjudicó la vida política de tal hombre público, las mujeres que hacen que los hombres pierdan la cabeza”.
La autora hace un repaso histórico y cultural de estas nociones y revela de qué manera esta educación solo ha servido para perpetuar la dominación sobre las mujeres, incluso cuando creen haberse liberado. Está cierta de que sólo el conocimiento de estos mecanismos y su desarme podrá otorgar una libertad consciente y perdurable a las siguientes generaciones.
Conócela
Nació en Mar del Plata en 1987. Es Licenciada en Ciencia Política en dicha ciudad y está especializada en perspectiva de género en el sistema de justicia por la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Se desempeña como asesora legislativa; brinda capacitaciones para reducir la brecha de género en el área pública y en el sector privado. Ha participado como oradora y columnista en numerosos medios gráficos y digitales como la CNN, agencia Caracol, Clarín, La Nación, Infobae, Revista OH La la, Bae Negocios, Revista Noticias, Anfibia y Sudestada, entre otros.
Trabajó en la Argentina, Paraguay, Ecuador y Alemania en temas referidos al desarrollo humanitario y el acceso a derechos humanos. Fue speaker invitada en la Universidad Complutense de Madrid y en la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Nacional de Rosario, la Universidad Nacional del Litoral, la Universidad Nacional de San Luis y la Universidad Nacional de Córdoba. Es autora de “Solas, aun acompañadas” (2019).
“Las mujeres estamos reescribiendo la historia y espero que este libro te ayude a reescribir la tuya. El conocimiento nos hará libres”.
María Florencia Freijo
