Israel García Reyes
Este viernes, Rudy González, exguardaespaldas y chófer del exboxeador estadounidense Mike Tyson, reveló al sitio británico The Sun secretos del que fuera campeón de los pesos pesados.
Destapó que Tyson tenía tanta energía interna que la canalizaba teniendo relaciones antes de los combates:
“Uno de los mayores secretos con Mike era que necesitaba tener sexo en el vestuario antes de las peleas. Tendría que encontrar una groupie, no importaba quién fuera. Él decía, ‘si no me acuesto, mataré a este tipo ahora mismo’. Mike tenía que echar un polvo para liberar algo de la fuerza que tenía. Así que tenía a las chicas escondidas en los baños y los vestuario”.
Indicó que la fuerza de los puños de Iron Tyson era tal que él mismo temía provocarle un daño severo a sus adversarios: “Su mayor temor era que matara a alguien en el ring. Sabía que podía hacerlo”.
El excustodio recordó que en noviembre de 1985, tras la muerte de su entrenador, el púgil que por entonces era una promesa del boxeo tuvo que esconder su angustia para poder seguir peleando, pero había momentos en donde la tristeza le brotaba sin control:
“Mike solía romper a llorar antes de las peleas. Tenía un problema de ansiedad en el que estaba desesperado por no sentirse lo suficientemente bien o no querer arruinar las cosas. Nunca recuperó la pérdida de Cus”.
Sin embargo, después de la gloria vinieron las drogas, el alcohol, la falta de disciplina y la cárcel por cometer agresión sexual contra una modelo.
Rudy González fue uno de los primeros guardaespaldas que trabajó con Tyson, a quien conoció antes de que se alzara con el cinturón de campeón tras noquear a Trevor Berbick en el segundo round el 22 de noviembre de 1986. Ahora, años después decidió romper el silencio para hablar de aquellos años de uno de los mejores peleadores de la historia del boxeo.
FOTO: De la Tribuna
