Texto: Simitrio Robles Ibáñez / Corresponsal / Fotos: SIMINoticias
Heroica Ciudad de Tlaxiaco, Oax.- Más de 120 desplazados de la comunidad de Guerrero Grande, refugiados en la cabecera municipal de San Esteban Atatlahuca, Tlaxiaco, padecen del abandono por parte de las autoridades del Gobierno del Estado y Federal, luego que a partir del 1 de octubre del presente año fueron atacados con armas de fuego, sus casas fueron incendidas, además del robo y saqueo de sus pertenencias, despojo de sus parcelas, muertos, heridos de bala y expulsión de la comunidad.
Las represalias fueron por no apoyar al grupo rebelde paramilitar del Frente de Resistencia Indígena Juxtlahuaca (FRIJ), que respaldado por el grupo de supuestos defensores del medio ambiente, pretenden apoderarse de varias hectáreas de terrenos a través de exigir la imposible segregación de las agencias de Ndoyonoyuxi, Guerrero Grande y Mier y Terán.
Los refugiados que se encuentran en el albergue escolar indígena Enrique C. Rébsamen, en la cabecera municipal de San Esteban Atatlahuca, dieron a conocer testimonios que coinciden en el llamado a las autoridades federales y del estado, así como a los derechos humanos y grupos de ayuda, pues desde que fueron desalojados de la comunidad de Guerrero Grande, no cuentan con ningún respaldo del gobierno, así como no pueden entrar a su comunidad de origen y temen por su vida.
Algunos desplazados mostraron las huellas de las balas que recibieron, que en varios casos aún permanecen alojadas en su cuerpo, piernas, tobillos.
Una mujer embarazada recibió impactos de bala y a pocos días dio a luz con la partera del pueblo y escondida entre matorrales para no ser descubierta y asesinada por los grupos delincuenciales que pretenden quedarse con las tierras, donde trajo a su bebé al mundo.
El FRIJDesde el 2019, dicen, "teníamos nuestros propios problemas como población en Guerrero Grande, Nyonodoyuxi y Mier y Terán, sin embargo las cosas cambiaron con la aparición del FRIJ, el cual encabezan Ambrosio Barrios, Valeriano Riaño Bautista, Salvador Basante Morales, Faustino Martínez Santiago, Juan Gabriel Hernández García, José Fabián Bautista Hernández y la familia Riaño Bautista, son ellos quienes atacan a los pobladores para luego hacerse las víctimas y acusar a las autoridades municipales de San Esteban Atatlahuca".
El agente de policía municipal de Guerrero Grande, Eustasio Sandoval Barrios dijo que fue expulsado por el grupo beligerante, luego que les hizo ver que no se puede segregar a la comunidad de su cabecera municipal, por lo que fue amenazado de muerte y ante el temor de perder la vida huyo en busca de refugio a San Esteban Atatlahuca.
El presidente municipal Rogelio Bautista Barrios, dijo que continuará apoyando con víveres y hospedaje al grupo de refugiados de Guerrero Grande, que se encuentran en el albergue del municipio.
También izo un llamado desde el palacio municipal de San Esteban Atatlahuca, al grupo de inconformes de Guerrero Grande, Ndoyonoyuxi y Mier y Terán, para llevar a cabo una mesa de diálogo, frente a las autoridades del Gobierno Federal y del Estado, para que los pobladores vuelvan a sus comunidades.
Externo el edil que emitió un comunicado al Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (IEEPCO) para que regule las próximas elecciones por el sistema consuetudinario que celebra la comunidad de Guerrero Grande, para evitar situaciones adversas ante el conflicto que vive la comunidad.
