Nadia Altamirano Díaz
Desconocimiento de que es obligatorio que las y los empleadores a registrar ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o “canjear” la cuota de seguridad social por los alimentos en la jornada de trabajo, son los principales impedimentos para que en Oaxaca el número de trabajadoras con esta prestación se acerque a la cifra real de quienes desempeñan esta actividad.
“Son muy poquitas, en toda la delegación están inscritas 350 trabajadoras del hogar. Deberían estar al menos mil 500 personas”, reconoce la Jefa del Departamento de Afiliación y Vigencia de la Sub Delegación Oaxaca del IMSS, Diana Fabiola Bourgueth Aguilar.
Después de marzo de 2019 en el país se implementó un programa piloto para la inscripción voluntaria al IMSS de trabajadoras del hogar, pero al cierre del 2020 y con la pandemia, esa subdelegación, de las cuatro que existen en la entidad, sólo tenía afiliadas a 169.
“Como delegación no se ha tenido un gran repunte”, admite Bourgueth Aguilar.
Hay muchas personas que sí tienen a una persona realizando el trabajo doméstico en su casa, pero a muy pocas se les reconoce su derecho a la seguridad social.
“Desconocen que deben estar aseguradas o muchas veces les dan a elegir el desayuno y comida o pagar la cuota al IMSS, como piensan "yo casi no me enfermo" no identifican que con los días cotizados pueden tener derecho a una pensión o guardería si tienen hijos o hijas menores de cuatro años”, resalta.
"Primera invitación"
Este programa piloto dejó de serlo a partir del 2021 y el trabajo del hogar está en el apartado de régimen obligatorio del seguro social, sin embargo “el IMSS todavía no tiene la facultad de ir a verificar la casa de un empleador como con otro tipo de empresa”.
Salvo que el empleado o empleada del hogar acuda a la subdelegación que le corresponda a inconformarse, el IMSS podría enviar un oficio “de primera invitación”, pero lo mejor sería acudir a la Junta Local de Conciliación y Arbitraje para demandar que la inscriba de forma retroactiva.
“Aunque vaya una vez a la semana la tiene que dar de alta. Si va los lunes, el empleador o empleadora tiene la obligación de darla de alta. Si la emplea todo el mes y le paga 300 pesos diarios, el patrón paga como mil 100 pesos y la trabajadora como 150 pesos”, estima Diana Fabiola.
Los beneficios no sólo son para la trabajadora, ya que si ella enferma, “el patrón se deslinda de ese pago porque el IMSS le pagará el 60 por ciento del sueldo, pero la mayoría de personas desconocen que no solamente es el servicio médico”.
