Agencia Reforma
CIUDAD DE MÉXICO.-En cada rincón del país hay un mercado o tianguis que llama la atención tanto de locales como de visitantes. Generalmente son sitios en los que, además de comprar alimentos, artesanía, ropa y varios artículos, es posible detectar la esencia de un lugar y tomar su pulso.
Por lo general, estos espacios laten con fuerza y permiten observar la vida cotidiana, detectar los aromas, probar los sabores y escuchar la algarabía, ya que al ser puntos de encuentro donde reina la pluralidad es posible hallar un poco de todo, muchas veces hasta lo más inesperado y, hay que decirlo, a costos más accesibles.
Aquí te mostramos algunos de los ejemplares más famosos en México.
Amantes de la gastonomía: Mercado de San Juan, CdMx
La capital del país puede presumir de tener más de 300 mercados y tianguis donde venden de todo, desde comida, artesanías, ropa, objetos de uso diario, juguetes y muchos más; pero uno que siempre destaca es éste ubicado en el Centro Histórico por ser "exótico", ya que se puede encontrar carne de todo tipo: venado, armadillo, zorrillo, iguana, león, cocodrilo, faisán, todo tipo de insectos comestibles y hasta anguilas. Pero también hay frutas que no se encuentran con tanta facilidad como maracuyá o lichi.
Ir a este lugar es un deleite para los fanáticos de la gastronomía y los nuevos sabores, ya que incluso puedes atreverte a probar algo para animarte a comprarlo preparado o para llevar e inventar una receta casera, que puedes intentar en una mini cocina de un alojamiento en el corazón del Centro Histórico en República de Uruguay.
Con sabor casero: Mercado Lucas Gálvez, Mérida
Para conocer Yucatán hay que visitar este recinto que reúne tradición, arte, gastronomía, cultura y costumbres de los locatarios; desde 1887, este lugar ha sido el principal interés de habitantes y visitantes que van en busca de productos frescos cultivados en estas tierras o platillos con sabor casero como los panuchos o un tzic de venado. Por supuesto que los souvenirs no se quedan atrás aquí, pues además de las artesanías, las prendas o telas bordadas con una gran variedad de colores, el calzado fresco por el calor de la zona, serán de las mejores compras para cualquiera.
Una oda a los aromas y sabores: Tianguis de Tlacolula, Oaxaca
Los domingos, las calles en Tlacolula de Matamoros se pintan de colores, llenan de aromas y sabores que destacan por la cocina tradicional oaxaqueña, gran parte herencia de las comunidades indígenas que se dan cita en este espacio para vender chocolate, pan de cazuela, barbacoa, mole negro, higaditos y las famosas tlayudas.
Sin embargo, de la vista nace el amor y encontrarás artesanías de barro, flores recién cortadas, sombreros de palma, delantales bordados, manteles pintados, sarapes y cualquier cosa que te puedan imaginar para llevarte un cachito de Oaxaca. Ya que estás por ahí, a unos minutos está la zona arqueológica de Mitla.
¡Arriba el Norte!: Mercado Hidalgo, Baja California Norte
Un icono de Tijuana, este mercado se ha ganado el amor de las personas desde que abrió sus puertas en 1955 por la variedad de productos y frescura que emana en cada pasillo. Aquí se pueden encontrar desde especias, semillas y chocolate mexicano hasta utensilios como ollas de barro, tazas para disfrutar de un café por la mañana y recordar este pueblo o disfrutar de un tamal chiapaneco al estilo tijuanense.
Algo que no encontrarás fácilmente son los quesos artesanales del norte o dulces que son famosos en la región como una crepa de cajeta o gelatina de zanahoria con piña y nuez.
Entre el cielo y el mar: Mercado Central, Guerrero
También conocido como el Mercado Municipal, este lugar es el mejor para ir de compras y degustar un pescado a la talla, ceviche, pozole guerrerense y los famosos jumiles. Al tener más de 600 establecimientos, no sorprende que encuentres de todo; por supuesto que las artesanías no faltan que van desde joyería de plata, decorados con conchas de mar y caracoles, objetos laqueados, entre otros.
