Nadia Altamirano Díaz
Tres horas después de permanecer en una larga fila en el Hospital de la Niñez Oaxaqueña, Wendy Carmina atestiguó cómo su hija Vanesa, de 16 años, con asma crónico e hipertiroidismo, recibió la primera de dos dosis de la farmacéutica Pfizer que previene complicaciones contra la COVID-19.
A lo largo de la pandemia Wendy ha sobrellevado el temor de que un contagio del SARS-CoV-2, como el que ella experimentó en 2020, pudieran afectar los pulmones de Vanesa, a quien no quisiera ver intubada o en un estado crítico.
“Soy médico general, la que sale soy yo, yo me contagié, pero afortunadamente ella no se enfermó”, explica una mamá que por limitar la movilidad de su hija que cursa el bachillerato a distancia, ha visto cómo su salud emocional se ha afectado.
“Les afecta mucho el aislamiento, presenta cuadros de ansiedad, de depresión”, admitió con la esperanza de que el proceso de inoculación les permita viajar al estado de Puebla, de donde es originaria.
Natalia también llegó con su hija Natalia, de 12 años, poco después de las 8:00 de la mañana para que le aplicaran la vacuna, ya que el asma crónico que padece al igual que su hijo de diez años, desde que empezó la pandemia le ha hecho sentir pavor a un contagio.
Para niños, niñas y adolescentes mayores de 12 años que tienen alguna enfermedad grave y radican en municipios de Valles Centrales, se dispusieron de 2 mil 352 vacunas a aplicar entre este miércoles y jueves en el Hospital de la Niñez Oaxaqueña Doctor Guillermo Zárate Mijangos, en San Bartolo Coyotepec.
A pesar de que la Secretaría de Bienestar reportó que en la primera hora se aplicaron 150 dosis, al cierre del primer día de esta jornada sumaron 600, quedando disponibles mil 752 dosis.
En Oaxaca en total se han aplicado 2 mil 994 primeras dosis Pfizer a mayores de 12 años que residen en Valles Centrales, el Istmo, Cuenca y Mixteca de las 30 mil con que se disponen.
El proceso de vacunación en el Hospital de la Niñez Oaxaqueña continuará este jueves a partir de las 9:00 horas.
