SANTA MARÍA HUATULCO.- Luego de que hoteleros y cámaras empresariales de Huatulco manifestaron su oposición al cierre del destino y suspensión de actividades turísticas –medidas que forman parte de un acuerdo intermunicipal para contener el contagio masivo de COVID-19 y colapso hospitalario en la región-; autoridades municipales determinaron, después de un diálogo con los actores del sector, autorizar la reapertura de playas y servicios turísticos al 30 por ciento de su capacidad.
Ante el anuncio de gobernantes de siete municipios de la Costa, que acordaron decretar el semáforo epidemiológico rojo, endurecer las medidas sanitarias y cerrar las playas por un lapso de tres semanas a partir del 9 de agosto, cámaras empresariales de Bahías de Huatulco respingaron y se rebelaron ante las disposiciones oficiales alegando afectaciones al turismo y la economía de las familias huatulqueñas.
Reapertura a prueba
El hecho derivó en la instalación de una mesa de diálogo en la que participaron autoridades de los tres niveles de gobierno, representantes de las cámaras, hoteleros y prestadores de servicios, quienes integran el Comité para la Reactivación Turística Post-Covid del Municipio de Santa María Huatulco y que después de una intensa discusión determinaron la reapertura al 30 por ciento de la capacidad de los servicios turísticos y playas en el lapso del 11 al 18 de agosto.
Los acuerdos publicados con fecha de ayer en la Gaceta Municipal incluyen un aforo del 30 por ciento en playas, bahías, ríos, albercas, balnearios, clubes y restaurantes de playa, que podrán funcionar con un horario de 9:00 a 17:00 horas, mientras que hoteles y casas en renta funcionarán con una ocupación similar.
La Ley Seca se mantendrá en todo tipo de establecimientos con venta de alimentos, hoteles, restaurantes, además de que negocios como mezcalerías, depósitos, antros, discotecas y centros nocturno permanecerán cerrados.
Agentes turísticos y visitantes, vacunados
En cuanto a los servicios turísticos náuticos, agencias de viajes y tours operarán al 50 por ciento, con la especificación de que en el primer caso los empleados deben comprobar ante la ZOFEMAT que han recibido al menos una dosis de vacuna anti COVID, mientras que los agentes deberán notificar a sus clientes que deben portar un certificado de vacunación o prueba de no estar contagiados.
El servicio de transporte en autobuses, taxis, público urbano y foráneo deberá operar con un 50 por ciento de capacidad, al igual que los mercados municipales, tiendas de abarrotes, departamentales y bancos.
Se mantiene la prohibición en la realización de cualquier tipo de reunión o evento masivo como fiestas, bailes populares, actividades de culto o ligas deportivas.
El uso de cubrebocas seguirá siendo obligatorio y se mantendrá la aplicación de multas por 500 pesos a quienes no lo porten.
Sanciones a incumplidos
Para vigilar el cumplimiento de medidas y mantener el orden en el municipio la policía municipal, estatal y Guardia Nacional realizarán constantes recorridos.
Autoridades aclaran que en caso de que se violen las disposiciones se impondrán multas hasta de 17 mil pesos, la suspensión de actividades por siete días y arresto por 36 horas.
El edil Giovanne González expuso que se busca mantener un equilibrio entre la salud y el desarrollo económico de la ciudadanía y adelantó que autoridades y el Comité para la Reactivación Turística realizarán una revisión semanal del panorama epidemiológico para la posterior toma de decisiones.
