TOLUCA, Edomex.- El primer debate público entre los seis candidatos a la Gubernatura del Estado de México estuvo protagonizado por acusaciones de corrupción y evasión de los aspirantes a responder sobre los mismas.
En su primera intervención, con documento en mano, la candidata panista, Josefina Vázquez Mota, arremetió contra la morenista, Delfina Gómez, a quien acusó de robar el 10 por ciento del salario a sus trabajadores cuando fue Alcaldesa de Texcoco para entregárselos al Grupo de Acción Política (GAP), liderado por Higinio Martínez.
Gómez evadió una y otra vez las veces que la panista le hizo el mismo señalamiento.
En cambio, enfocó sus críticas al candidato priista, Alfredo del Mazo, destacando su trayectoria familiar en el Gobierno.
A la panista, el aspirante del PRI la acusó de desviar recursos que le fueron entregados para migrantes.
La panista acusó en otra oportunidad a Del Mazo por los presuntos vínculos del PRI con las constructoras Higa y OHL.
En el debate también participaron los candidatos del PRD, Juan Zepeda, del PT, Óscar González y la independiente, Teresa Castell.
Se quedan cortos
Los candidatos a la gubernatura del Estado de México se quedaron cortos al proponer soluciones a dos problemas que aquejan a la entidad: inseguridad y corrupción, reconocieron políticos del PRI, PAN y un allegado a Morena.
Convocados por Grupo REFORMA, el priista César Camacho, el panista Santiago Creel y Alejandro Encinas analizaron el encuentro entre los aspirantes mexiquenses.
"Todos hablaron de su experiencia en la gestión pública, todos se reivindicaron como el más honesto o la más honesta, y todos apostaron al juego de las emociones del electorado, como la indignación, la cero tolerancia, de las acciones firmas y enérgicas", resumió Encinas, quien afirmó que observó una estrategia para golpear a Delfina Gómez, a quien ha acompañado a sus mítines.
Creel argumentó que es necesario modificar el formato del debate, porque no se pueden sintetizar en tres minutos las propuestas en temas tan importantes como la seguridad y la lucha contra la corrupción; incluso, planteó la necesidad de dividir a los competidores en dos o más encuentros.
"Son formatos rígidos, aunque estuvo mejor que las expectativas nos habían sugerido en un principio. Tiene que haber más flexibilidad, y hagamos votos por que esto se corrija. Sí creo que surgieron ideas interesantes que al electorado le normarán su criterio", consideró Camacho.
