La 64 Legislatura del estado exhortó a los 570 ayuntamientos y a sus autoridades auxiliares, así como a los consejos de participación social o comités de las instituciones de educación básica, media superior y superior para que apoyen a informar y concientizar a los padres de familia respecto a la importancia de vacunarse contra la COVID-19; así como las medidas que se adopten para el regreso a clases seguro para la niñez y juventud oaxaqueña.
El dictamen aprobado como de urgente y obvia resolución, establece que desde el mes de abril la Secretaría de Educación Pública se pronunció por el regreso a clases presenciales, en ese mes y mayo se preparaba la vacunación de los maestros de todos los niveles educativos, precisando que no será obligatorio y quedará supeditado a la decisión de los padres de familia, quienes para asumir la responsabilidad en la salud y la vida de sus hijos firmarán una carta responsiva ante la institución educativa que corresponda.
Agrega que sin embargo y con plena razón, la gran mayoría de las madres y padres oaxaqueños no están de acuerdo que se regrese a clases presenciales al final del mes de agosto cuando inicia el nuevo ciclo escolar 2020-2021, en tanto no estén vacunados sus hijas e hijos. A ello se agrega el rebrote del virus y el incremento de contagios en las últimas semanas.
Asevera que para la vacunación de las personas adultas mayores y de plantilla docente en Oaxaca han sido de los más exitosos, porque se realizó con cierta obligatoriedad y el papel de coordinación hecho entre las autoridades federales de la delegación de los programas Bienestar, autoridades educativas y municipales fueron cruciales.
Manifiesta que ya sea por apatía, desconocimiento y desinformación o falta de acceso a Internet para su registro e impresión de formatos está propiciando que muchas personas de los grupos poblacionales que deben vacunarse, no se estén vacunando ante el COVID-19, y como consecuencia se está generando una cadena de contagios; lo mismo pasaría si los padres de familia están vacunados y sus hijos no, y viceversa; tampoco serviría de mucho que las maestras y maestros estén vacunados, pero alumnos y alumnas no.
Subraya que por ello es importante que los ayuntamientos, sus autoridades auxiliares, consejos de participación social o comités de las instituciones de educación básica, media superior y superior contribuyan a concientizar a la población a vacunarse contra la COVID-19, para beneficio y seguridad de toda la población.
