La profesora jubilada, de 75 años de edad, Celia Estrada y Salvador presentó una queja ante la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) en contra del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), por negarse a pagarle su bono con el argumento de que su credencial de elector ya no está vigente.
Además, solicitó al director del IEEPO, Francisco Ángel Villarreal, iniciar un procedimiento administrativo a la jefa del departamento de pagos número 101 del instituto, Claudia Fuentes Cabrera, por las vejaciones y malos tratos que recibió.
De acuerdo a sus escritos de queja, el miércoles 28 de julio del año en curso acudió a las oficinas de la pagaduría 101, que se ubica en la calle de Manuel Álvarez Bravo número 112 de la agencia de San Felipe del Agua, con todas las medidas sanitarias de protección ante la epidemia el COVID-19 y la documentación requerida para hacer el cobro del bono 2020, de acuerdo al procedimiento administrativo establecido para ello.
Manifiesta que sin embargo al tratar de realizar el cobro la encargada de la ventanilla tres, de manera déspota, a gritos le indicó que no le entregaría su bono de jubilada toda vez que su credencial de elector estaba vencida, por lo que le manifestó que el INE había dado a conocer que por la pandemia las credenciales de elector de los años 2019 y 2020 tendrían vigencia hasta el 1 de agosto del año en curso.
“Además le expresé que debido a la pandemia no podía estar exponiéndome a salir a lugares concurridos por temor a un contagio y que presento problemas de salud que hacen difícil que acuda a lugares sin la compañía y auxilio de mi hijo, pero su respuesta fue que eso no le importaba a ella y que entonces para que salía, que los viejitos jubilados solo llegan a dar lata a la pagaduría”.
"Así es el procedimiento"
Agrega que otra empleada del instituto que se encontraba en la pagaduría le aseveró que no podían pagarle el bono porque les harían una auditoria y, además, el banco no lo haría efectivo por el problema de la credencial de elector.
“Ella le solicitó a su compañera mi documentación y me dijo que me esperara, que lo consultaría con su jefa, para media hora después de manera grosera expresarme que las órdenes de su jefa era que no se pagara y también se negó a entregarme mis documentos. Le pregunté por qué me retenía la documentación y, altanera, respondió: así es el procedimiento”.
Manifiesta que posteriormente la empleada de la dependencia pública le pidió que no le quitara el tiempo, ya que tenía otras cosas que realizar.
“Le solicité que me proporcionara su nombre, ya que como servidora pública está obligada a hacerlo, y una vez más su respuesta de manera grosera y altanera fue: yo solo estoy de encargada. Ahora sé que se apellida Ruiz”.
La profesora señala que al considerar que estos servidores públicos violaron sus derechos humanos y la discriminaron en su calidad de mujer y por pertenecer a un grupo vulnerable como lo son las personas adultas mayores, presentó su queja ante la Defensoría de los Derechos Humanos de los Pueblos de Oaxaca (DDHPO) y solicitó a la dirección general del IEEPO proceder conforme a derecho en contra de las responsables, iniciándoles el respectivo procedimiento administrativo.
La afectada lamentó que servidores públicos del IEEPO actúen de esta manera contra los profesores jubilados, “porque nosotros dimos la vida al servicio de la educación en Oaxaca y los derechos que tenemos los ganamos a pulso; lamentablemente son muchos los casos de vejaciones, humillaciones y malos tratos que recibimos en la dependencia, en abierta violación a nuestras derechos humanos y laborales”.
