Las calles son espectadoras silenciosas del ir y venir en el Centro Histórico de Oaxaca de Juárez; su dinámica cambia día con día, pero ahora está en una transformación. “Considero que ha mejorado el respeto al peatón, pero por qué las autoridades del municipio no pusieron atención en los temas antes. Ahora ya es tarde”, afirma Fausto, quien transita por una céntrica calle.
“Las cosas cambian, uno espera que siempre para bien, pero no siempre es así. A veces pareciera que vamos en contra de algo, que alguien se empeña en hacernos la vida más difícil. La verdad, ahora se puede transitar, pero pues hasta ahorita; no puede ser”, indica don Diego, persona de la tercera edad.
“Como bien dicen, la vida es difícil, pero si uno se la complica. La verdad, no considero que el mal actuar de las autoridades esté dentro de lo justo para la ciudadanía. Tenemos problemas en casa, en el trabajo, con la familia y todavía tener que soportar irresponsabilidades”, expresa molesto, mientras cruza los brazos.
Gertrudis, esposa de Don Diego, refuerza la idea. “Pues ya se puede transitar, pero ¿y los demás temas? ¿Qué pasa con los demás temas? Pasan administraciones tras administraciones y no puede ser posible que los mismos temas sean los que nos afectan. No hay preparación, hay deseos de otra cosa”, espeta.
“Dicen que es mejor tarde que nunca, pero ese posible que la autoridad nos atienda al último. Antes de irse, que arregle las cosas, para qué, para que después todo esté peor. La verdad, hay mucha inconsciencia, pero empieza desde los gobernantes”, expresa.
Falta de credibilidad
“Las autoridades ya no tienen credibilidad, pero nosotros sí tenemos memoria. Creen que se nos olvidó lo que hicieron y lo que disque hacen para componer las cosas; pero aunque esté todo corrompido, tenemos que continuar, porque, qué nos queda”, expresa don Diego.
Doña Gertrudis mira al cielo y regresa su vista a la calle: “pues qué más podemos decir, que ya no sabemos para qué están las autoridades, si para complicarnos las cosas o más bien, hacerlas imposibles”.
Fausto contempla por un momento su alrededor; sin interrumpir sus palabras, respira con tranquilidad después de terminar una idea e indica: “Mira, ya estamos cansados, si no es un problema aquí en la ciudad, es en otro lugar del estado. No pasa un solo día sin que estalle un conflicto, yo creo que eso dice mucho sobre quién lo tiene que decidir”, afirma.
Transformación en el primer cuadro de la ciudad
Fue el 15 de julio de 2021 cuando la Policía Municipal de Oaxaca de Juárez realizó un operativo en el Centro Histórico, en donde colocó vallas para impedir el paso de los vendedores ambulantes. Fue en las primeras horas de ese jueves cuando varias calles fueron cercadas por los elementos de seguridad, lo que causó molestia entre los vendedores informales.
En un total de 18 puntos se instalaron las vallas metálicas y los uniformados, con el objetivo de impedir la entrada de los ya mencionados en calles, bocacalles, plazas y jardines.
El 18 de julio de 2021, los comerciantes que fueron desplazados decidieron instalar sus puestos alrededor del límite impuesto por las autoridades municipales. A partir de entonces comenzó la inconformidad por parte de diversos sectores, incluidos los vendedores informales que argumentaron no tener una fuente de ingresos.
Han pasado 15 días de la toma de control al acceso por parte de las autoridades en el Centro Histórico de Oaxaca de Juárez. La dinámica de sus calles está cambiando, pero también de sus habitantes y las personas que transitan por la zona.
15
de julio de 2021, autoridades toman control de los accesos
18
de julio de 2021 se instalan los vendedores fuera de las vallas
15
días han pasado desde la restricción en el acceso
“Las cosas cambian, uno espera que siempre para bien, pero no siempre es así. A veces pareciera que vamos en contra de algo, que alguien se empeña en hacernos la vida más difícil. La verdad, ahora se puede transitar, pero pues hasta ahorita; no puede ser”.
Don Diego, Ciudadano oaxaqueño.
“Dicen que es mejor tarde que nunca, pero es posible que la autoridad nos atienda al último. Antes de irse, que arregle las cosas; para qué, para que después todo esté peor. La verdad, hay mucha inconsciencia, pero empieza desde los gobernantes”.
Gertrudis, Habitante oaxaqueña.
“Mira, ya estamos cansados; si no es un problema aquí en la ciudad, es en otro lugar del estado. No pasa un solo día sin que estalle un conflicto, yo creo que eso dice mucho sobre quién lo tiene que decidir”.
Fausto, Habitante oaxaqueño.




