Paul Chelimo, un corredor de fondo estadounidense especuló en Twitter hace semanas que las camas de la Villa Olímpica de los Juegos de Tokio no podían soportar a más de una persona y que estaban “destinadas a evitar la intimidad entre los atletas”, por lo que las camas fueron nombradas "antisexo".
Sin embargo, Rhys McClenaghan, un gimnasta de Irlanda, calificó a la información como falsa e incluso subió un video para comprobar que las "camas antisexo" eran un versión falsa.
"Se supone que las camas son 'anti-sexo'; si están hechas de cartón, deberían romperse al menor movimiento brutal, dicen. No es cierto, son fake news".
El videon fue aprovechado por la cuenta oficial de los Juegos Olímpicos para aclarar el tema, además de que se informó que en las habitaciones también se utilizarán cortinas opacas para que los deportistas puedan descansar adecuadamente.
El fabricante, la sociedad Airweave, explicó en enero de 2020 que las camas estaban diseñadas para soportar hasta 200 kilos, por lo que posiblemente a partir de este dato se malinterpretó la información.
Un portavoz de la empresa explicó: "Realizamos experimentos, como tirar pesas sobre las camas. (...) Aunque se tumben dos personas en la cama, deberían ser suficientemente fuertes para soportar la carga".
A su vez, se contempla que la Villa Olímpica empleará aproximadamente 18 mil camas, las cuales se reciclarán una vez que termine la competencia.
Cabe mencionar que la Villa Olímpica está ubicada en Harumi y servirá como casa de los deportistas durante su participación en la justa.
