A 14 años de los sucesos, el activista Emeterio Marino Cruz demandó a los gobiernos federal y estatal castigar a los autores intelectuales y materiales de su detención y tortura durante una protesta de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y de la Sección 22 del SNTE, en el Cerro del Fortín.
En conferencia de prensa, donde estuvo acompañado por su hija Keherly Marino Franco y el secretario de Prensa y Propaganda del magisterio oaxaqueño, Wilbert Santiago Valdivieso, expuso que el entonces gobernador Ulises Ruiz Ortiz ordenó reprimir con una violencia desmedida la movilización desarrollada por el movimiento magisterial y popular, el 16 de julio de 2007.
“Hubo un gran número de detenidos y heridos”, asentó.
Explicó que en el operativo fue detenido por agentes de las policías Estatal y Municipal sin oponer resistencia alguna, pero posteriormente golpeado y torturado, hasta dejarlo inconsciente.
“Quedé muy mal, no puedo caminar”, anotó.
Por eso, demandó a los gobiernos federal y estatal castigar a los autores intelectuales y materiales de la detención y golpes, así como por la tortura física y psicológica a todas las víctimas.
“Exijo justicia”, reclamó.
A su vez, Keherly Marino Franco subrayó que la fuerza policial atacó brutalmente a los participantes de la marcha aquel 16 de julio de 2007 en el Cerro del Fortín.
“Hubo varios cientos de detenidos y heridos, entre ellos, Emeterio, a pesar de no oponer resistencia”, apuntó.
Destacó que su padre fue detenido y posteriormente golpeado y torturado físicamente.
“Le metieron la cabeza en la taza de un baño lleno de excremento, le dieron choques eléctricos y le hicieron otras brutalidades”, señaló.
La también activista dijo que este ejemplo de brutalidad policíaca provocó a su padre traumatismo craneoencefálico y otras lesiones.
“Por eso, exigimos justicia, no perdonamos, no olvidamos”, finalizó.
