Una veintena de camiones volteos de los sindicatos Libertad y CTM impidieron ayer el inició de los trabajos de desazolve de la la presa Rompepicos, ante la mirada indiferente de cuatro elementos de la policía preventiva estatal que supuestamente resguardaban el lugar. Sin embargo, en un giro inesperado de eventos, y ante las razones de los vecinos del lugar, decidieron hacer "voluntariado" y asistir en la obra.
A mediodía y después de una semana de protestas de los vecinos de la zona afectada por el relleno de la presa, quienes exigían el desalzolve y recuperación de la misma por parte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), los sindicalistas arribaron al sitió ubicado en la agencia municipal de San Felipe del Agua y bloquearon los accesos al terreno, cuya propiedad alega el particular Julio César Espinosa Adame.
Bloquean obra social
Sin que nadie interviniera, a pesar de que en la víspera, el delegado de la Conagua, César Alonso Lagarda Lagarda, había solicitado la intervención de la fuerza pública para extraer las miles de toneladas de tierra que Espinosa Adame ha ordenado verter en el vaso de la presa, los camioneros estacionaron sus pesados vehículos con toda impunidad.
Ante la presencia de los camioneros sindicalizados, el activista Nazario García Ramírez solicitó a los vecinos que se encontraba en el sitio que se retirarán. “No vamos a caer en provocaciones, esto no es una disputa por una obra o construcción, este es un tema social y el Gobierno es quien debe tomar las disposiciones necesarias para solucionarlo”.
"Aquí no se está construyendo nada"
Los vecinos subrayaron que el juez quinto de Distrito que otorgó la protección de la justicia federal a los vecinos. FOTO: Carlos Román Velasco
Los vecinos subrayaron que la Conagua debe hacer cumplir el mandato del Juez Quinto de Distrito que otorgó la protección de la justicia federal a los vecinos y les ordenó garantizar la seguridad de los mismos y sus bienes.
“No entendemos por qué se presentan estos señores, aquí no se está construyendo nada, lo único que queremos es que se limpie la presa de toda la tierra que le han echado, para que en caso de que siga lloviendo las aguas pluviales no se salgan de su cauce y nos perjudiquen, como ya ha sucedido en diversas ocasiones”.
Ante estas razones, y luego de ver que esos trabajos no conllevaban ninguna remuneracióne conómica, los sindicalizados cambiaron su postura y decidieron "expiar su culpa" asistiendo en las obras de desazolve que poco antes estaban decididos a no dejar que los vecinos realizaran.
El predio de la presa, de aproximadamente 13 mil metros cuadrados, se encuentra en disputa desde el 2012 cuando de repente Espinosa Adame apareció como propietario del terreno donde muchos años había sido considerado una presa, que impedía que las aguas pluviales del cerro de San Felipe bajaran con fuerza y afectaran a los vecinos que habitan en la zona.
