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No aclaran el destino de 60 mil mdp entre los 15 gobernadores salientes, en México

Foto(s): Cortesía
Israel García Reyes

Este lunes la Auditoría Superior de la Federación (ASF) reveló que los 15 gobernadores que dejarán sus cargos en los próximos meses no han esclarecido el destino o la utilización legal de casi 60 mil millones de pesos provenientes de fondos federales que fueron transferidos a sus estados, y que de acuerdo con auditorías oficiales podrían haber sido desviados o malversados de los objetivos para los que estaban etiquetados.


Se informó que la totalidad de los mandatarios salientes tiene observaciones por malos manejos de las partidas federales, aunque el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, lidera, y por mucho, las irregularidades detectadas con más de 16 mil millones. En cambio, el gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez, es el que presenta la menor cantidad de irregularidades con 179 millones.


Anomalías y montos


Cabe destacar que Silvano Aureoles es quien concentra hasta ahora la mayor cantidad de recursos mal manejados y que siguen sin aclararse con 16 mil 93 millones de pesos en total.


Además, su gobierno concentra la mayor cantidad de malos manejos observados por los auditores que pueden representar un daño patrimonial con 226 hechos irregulares en total. Las anomalías detectadas en Michoacán están relacionadas con el manejo de más de 20 fondos y partidas diferentes.


Por otra parte, el segundo mandatario saliente con el mayor monto observado por la ASF es Jaime Rodríguez Calderón mejor conocido como “El Bronco”, gobernador de Nuevo León. En total acumula irregularidades por 8 mil 721 millones de pesos, producto de 203 anomalías reportadas.


A su vez, en tercer sitio se ubica la administración del gobernador de Chihuahua, Javier Corral Hurtado. De acuerdo con la ASF, en su gestión hay presuntas irregularidades por 8 mil 144 millones de pesos, aproximadamente.


En tanto, el cuarto mandatario saliente con la mayor cantidad de recursos posiblemente desviados es José Ignacio Peralta Sánchez, de Colima, con 4 mil 938 millones de pesos presuntamente malversados en 124 hechos distintos de posible corrupción.


Un monto similar es el que deja el gobernador panista Antonio Echeverría González en Nayarit con 4 mil 711 millones de pesos observados.


El actual presidente del PRI, Alejandro Moreno, es otro de los implicados en los malos manejos. Si bien se separó del cargo de gobernador de Campeche en 2019 tras cuatro años de gestión, su administración ha continuado bajo la dirección del mandatario suplente Carlos Aysa González. En total esta administración acumula irregularidades por tres mil 918 millones de pesos producto de 103 hechos irregulares.


Le sigue el priista Héctor Astudillo Flores del estado de Guerrero. Las auditorias practicadas identifican 3 mil 528 millones de pesos cuyo destino aun no ha sido aclarado producto de 116 irregularidades detectadas en su administración.


Después se ubica la gestión del gobernador de Zacatecas Alejandro Tello Cristerna, quien acumula irregularidades por 2 mil 413 millones. Le sigue otro mandatario del PRI, Juan Manuel Carrera López de San Luis Potosí, con 2 mil 337 millones de pesos resultado de 148 acciones anómalas en el ejercicio de los recursos.


El aún gobernador de Baja California Sur, el panista Carlos Mendoza Davis, heredará a su sucesor un faltante en el erario estatal de 1 mil 802 millones de pesos.


Los otros cinco gobernadores salientes registran observaciones por debajo de los mil millones de pesos. Entre ellos destaca el caso del gobernador de Baja California, el morenista Jaime Bonilla, quien en apenas un periodo de dos años de su gestión ya suma 809 millones de pesos observados.


Le siguen Marco Antonio Mena Rodríguez de Tlaxcala con 708 millones de pesos desviados; Claudia Pavlovich en Sonora con irregularidades por 536 millones de pesos; y Quirino Ordaz Coppel, gobernador de Sinaloa, con cerca de 304 millones de pesos no comprobados.


El gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez Servín, es el mandatario saliente con la menor cantidad de recursos desviados en su gestión con 179 millones de pesos. 


LA ASF


La ASF refiere que el monto de los posibles desvíos es resultado de 1 mil 688 irregularidades detectadas en el manejo de más de una decena de distintos fondos que hasta el cierre de junio no han sido justificadas.


La dependencia expone que se trataría de malos manejos que los gobernadores aun pueden solventar antes de dejar sus cargos comprobando, de forma creíble, en que se usó el dinero, o devolviéndolo a Hacienda. De no hacerlo, corresponderá a sus sucesores esa responsabilidad. Y si ello no ocurre, la ASF podría presentar denuncias penales en contra de quien resulte responsable por estos desvíos.


A su vez se informó que de los quince gobernadores salientes sobre los que pesan anomalías, ocho son emanados del PRI, cuatro son del PAN, uno de MORENA, otro del PRD y uno más cuya candidatura fue independiente, en total.


Por último, la ASF indica que el monto exacto de recursos observados por posibles irregularidades en la administración de los mandatarios salientes asciende a los 59 mil 145 millones de pesos.

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