Hablar de poesía infantil resulta interesante desde una mirada cotidiana; también es un tema del que poco se habla, en mi caso, cada vez que escuchaba la palabra poesía me remitía a mis días de escuela primaria en que los profesores de primero a sexto año preparaban la tradicional poesía coral cuando tocaba el homenaje a la bandera. Era todo un ritual que implicaba salir formados del salón, llegar a la plaza cívica a plena hora del sol (no sé por qué era la hora preferida de los profes para tal asunto) tomar distancia y comenzar con la “recitación”.
Un escritor genuino
Pues bien, estos recuerdos asociados a la poesía han quedado ahí como parte de mi anecdotario escolar de los viejos tiempos. Como mediadora de lectura he ido recopilando experiencias en torno a los textos, descubro que definitivamente tengo más memoria de lo narrativo que de lo poético. En el último año he realizado hallazgos en mi formación como escritora, dentro de los cuales destaco los talleres de Alfonso Orejel, escritor mochitense, quien además de ser autor de diversos libros de cuentos como "La venganza de la mano amarilla", "Un poco de dolor no daña a Nadie", "La niña del vestido antiguo y otras historias pavorosas", así como la novela de terror "Consumidores de pesadillas", tiene también una amplia producción de poemas; "La balada del hombre muerto" y "Álbum del olvido", por mencionar solo dos de sus libros en este género. Alfonso ha escrito además, poesía para niños, me llama la atención el tono de sus poemas, en este caso me refiero a los que contiene su libro "Manantial de Carcajadas", el toque de humor negro como una característica que puedo saborear al leerlos.
La charla y la invitación
Hace unos días tuve la oportunidad de charlar con él desde la página de Facebook Moni-ficciones hacedora y contadora de historias; nos acompañó también la maestra y actriz Rebeca Arreola, juntos abordamos el tema de la poesía y su importancia en la vida de las personas, una semilla que se siembra desde la primera infancia.
“Los chicos están más acostumbrados al cuento, de alguna manera la poesía exige una mirada, una percepción diferente de las palabras, una cierta apertura para establecer contacto subterráneo con un lenguaje fuera de lo ordinario, que no es el coloquial al que ellos están acostumbrados, a pesar de que desde niños las mamás les han cantado”, comparte el escritor respecto a la inclinación lectora que pueden tener los niños y adolescentes.
Resulta importante crear poesía para niños; una de las recomendaciones es tomar el desafío de escribir de manera que resulte encantadora; pensar que la literatura infantil debe ser excesivamente dulce y llena de diminutivos, es un lugar común.
Si quieres tomar el reto, te invito al taller “Cómo escribir poesía para niños sin caer en la ñoñez” que Alfonso Orejel impartirá en línea, sin duda una experiencia enriquecedora. Atrévete, visita la página de Facebook de Alfonso Orejel, en donde además podrás ingresar al mundo creativo de su obra.
