Organizaciones feministas demandaron al Estado mexicano que el crimen contra Claudia Uruchurtu Cruz no quede impune y erradique la desaparición forzada, lo anterior luego de que la Fiscalía General del Estado de Oaxaca iniciara la investigación respectiva.
“Estamos exigiendo no impunidad, castigo ejemplar a los culpables, que el Estado mexicano erradique la desaparición forzada porque tiene recomendaciones en ese sentido. En nuestro estado tenemos casos pendientes todavía. No podemos permanecer indiferentes a este tipo de actos que son de lesa humanidad”, señaló Nelly Martínez Echartea, integrante del Comité para América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM).
Uruchurtu Cruz fue desaparecida el 29 de marzo de 2021 tras participar en una protesta contra la presidenta municipal de Nochixtlán, a quien señalaron por actos de corrupción. Actualmente la alcaldesa, Lizbeth V.H., se encuentra detenida y vinculada a proceso, al igual que dos colaboradores suyos identificados como J.R.M.M y J.A.H.M.
El pasado 22 de junio, el fiscal de Oaxaca, Arturo Peimbert Calvo, declaró que contaban con pruebas sólidas y científicas con las que podían afirmar que Uruchurtu Cruz había sido ejecutada, pese a que hasta este momento la fiscalía no ha hallado el cuerpo.
A través de un pronunciamiento, CLADEM y la Red Chimalli los Derechos por Todas y Todos, indicaron que el caso de Uruchurtu remite a señalarle al Estado que las personas al frente de todos los niveles de gobierno y en los diversos ámbitos deben de garantizar, respetar y proteger los derechos humanos y el acceso de la ciudadanía al ejercicio pleno de sus libertades.
“Representado en este acto por la ahora procesada presidenta municipal de Asunción Nochixtlán, Oaxaca, quien lejos de dar las garantías de expresión, respeto a las defensoras y defensores de derechos humanos, económicos, sociales, culturales, tierra, territorio, ambientales, recursos propios, cometió un delito de lesa humanidad consistente en la desaparición forzada de la activista", expuso.
Martínez Echartea indicó que estos hechos no se deben de repetir bajo ninguna circunstancia y se deben de garantizar la seguridad de las y los defensores de derechos humanos: “Claudia Uruchurtu era una activista defendiendo derechos humanos, entonces, no es posible que se sigan dando este tipo de actos”.
