Con 15 asesinatos de personas de la política y funcionariado público, Oaxaca se ubica dentro de los tres estados del país más violento durante el periodo electoral.
Las cifras actualizadas de Etellekt Consultores al 28 de mayo de 2021, detallan que, desde el 7 de septiembre, fecha del arranque del proceso, Veracruz con 25 y Guerrero con 17, son los que registraron la mayor cantidad de hechos delictivos contra personas dedicadas a la política y funcionariado público.
En el caso de Oaxaca en 11 casos las víctimas fueron autoridades electas, militantes de partidos, aspirantes y candidatas y candidatos a puestos de elección, mientras que los 4 restantes se trataron de personas en que se desempeñaban en el servicio público sin militancia partidista o aspiraciones políticas.
Dentro de los hechos registrados en este año, está el asesinato cometido el 4 de febrero de 2021 en contra del presidente municipal de Chahuites, Oaxaca, Leobardo Ramos Lázaro.
El 20 de marzo de 2021, la precandidata del PAN a la presidencia municipal de Ocotlán de Morelos, Ivonne Gallegos Carreño, fue asesinada a balazos cuando viajaba hacia la ciudad de Oaxaca.
El 14 de abril Leonardo Díaz Cruz, padre de la diputada federal y líder del Partido Acción Nacional (PAN) en Oaxaca, Natividad Díaz Jiménez, fue asesinado en la capital del estado cuando iba a abordar su camioneta.
El Indicador de Violencia Política de Etellekt actualizado con el asesinato de Cipriano Villanueva, candidato a regidor por Chiapas Unido, en Acapetahua, Chiapas, contabiliza 89 los políticos asesinados en durante las elecciones 2021, 35 de eran aspirantes y candidatos a puestos electivos.
El 75 por ciento de los 89 políticos asesinados eran opositores a los gobiernos estatales. De los 35 aspirantes y candidatos asesinados, 30 buscaban cargos municipales, el 90 por ciento de ellos eran opositores a los alcaldes de los municipios que buscaban gobernar o representar.
Por género. De los 89 políticos asesinados, 14 eran mujeres. De las 14 mujeres políticas asesinadas, 7 buscaban cargos de elección.
Adicionalmente a los 89 políticos asesinados, han perdido la vida en atentados, 10 colaboradores y 34 familiares de políticos; también han sido asesinados 99 servidores públicos sin militancia partidista o aspiraciones políticas.
