Eduardo Díaz forja su camino en cada pedalazo. Además, mantiene la tradición familia de casi medio siglo y que inició su abuelo, la promoción y venta de artesanías de barro.
Eduardo ha alcanzado las grandes esferas del ciclismo nacional, ya que fue parte de un equipo también de mucha tradición en el país, Empacadora San Marcos; compitió en las vueltas ciclistas más demandantes y de alto voltaje en el territorio mexicano.
Fue precisamente su abuelo, Elpidio García Ramos –de la época dorada del ciclismo-, quien le transmitió el gusto por el denominado “deporte del pedal y la fibra desde su niñez.
“Cuando cursaba la primaria me levantaba a las cinco de la mañana para ir con él a dar a unas vueltas en la bici a El Llano y regresábamos a las seis o seis y cuarto para prepararme e irme a la escuela”, recuerda.
Su tío Romeo García también lo impulsó en el deporte, en el ejercicio, a manera de salud, pero sin tener planes de competir.
Sin embargo, al ver las clásicas ciclistas desde muy pequeño cuando existían los equipos Sol, Superior, entre otros, y de ser un fanático infaltable en las Lunes del Cerro, fue una motivación para él.
“Y se convirtió en un sueño poder participar ahí y rodearme de ciclistas de ese nivel”, externó en breve entrevista con XTREMO NOTICIAS Voz e Imagen de Oaxaca.
PRIMEROS PEDALAZOS
Así, en el 2003, Eduardo Díaz comienza a participar en las ciclistas de montaña organizadas por el entonces presidente de la asociación estatal de ciclismo, Edgardo Hernández Chagoya, ahora presidente de la Federación Mexicana de Ciclismo (FMC).
Para finales de ese año comienza a incursionar en el ciclismo de ruta. En esos inicios, los ciclistas de Oaxaca para él eran sencillamente inalcanzables. En el 2004 arranca su participación desde el inicio de temporada.
“A partir de entonces ya era clásico ir cada semana a las ciclistas dominicales. Y debo recalcar que siempre Edgardo Hernández me dio su apoyo e impulsó; sus eventos me permitieron desarrollarme en este deporte”, menciona.
En el 2005, Eduardo Díaz corrió su primera Vuelta Oaxaca. A partir de ahí, compitió en todas las clásicas de Lunes del Cerro y vueltas en el estado. Y desde entonces no ha tenido descanso arriba de la bicicleta.
Formó parte de la escuadra Hermanos Correa.
Y con Empacadora San Marcos, aun cuando ya lo habían observado en ciclistas anteriores, su inicio con este equipo comienza al recibir la invitación en una carrera en San Dionisio Ocotepec, por parte de Irving Aguilar, y su primer evento con esta escuadra fue una Vuelta Tlaxcala
Fueron cuatro años con Empacadora San Marco, hasta que concluyó el patrocinio.
“Han sido vueltas en las que he manejado una experiencia muy alta al correr con ciclistas que han estado en el Tour de Francia, la Vuelta España, el Giro de Italia; ha sido una gran satisfacción correr a lado de Oscar Sevilla, Floy Landis, Tyler Hamilton, conocer a Lance Armstrong, entre otros grandes ciclistas”, relata.
“Son experiencias muy bonitas y competencias muy duras, bastante fuertes; son eventos que te marcan como ciclista”, puntualiza.
Sobre lo que le dejó esa etapa, externa: “creo que de lo más bonito que me dejó fue el reforzar la constancia, disciplina, para poder estar en une equipo de ese tipo y durante cuatro años es bastante complicado, y sobre todo con la exigencia de Irving Aguilar, que mantenía un nivel muy alto para estar en el equipo. Es importante ser humilde y trabajar en equipo”
NUEVA ETAPA
Cuando regresó a Oaxaca le surgió la inquietud por formar un equipo en Oaxaca con el fin de contribuir en la promoción del ciclismo oaxaqueño.
“En su mayoría son jóvenes oaxaqueños porque esa ha sido mi idea, pero respaldado por tres ex integrantes de San Marcos que fueron grandes compañeros y que compartimos valores e ideologías.
“Siempre es importante tener gente de experiencia en el equipo y qué mejor que Víctor Pérez, Efraín Xicale y Julio Benítez, que son gente probada en el ciclismo nacional e internacional”, asevera.
Eduardo Díaz egresó en el 2010 de la Facultad de Idiomas de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO).
A partir del 2012 ingresó al magisterio y actualmente es profesor de la secundaria técnica 225 de Santa Cruz Mixtepec.
De esta manera, conjuga su pasión por el ciclismo, su labor como catedrático y el trabajo en el mundo de las artesanías oaxaqueñas de barro y otros materiales, tradición familiar que busca también mantener viva y que data de casi 50 años.


