El 21 de marzo de este año, fue el día mundial de la poesía, un poco rezagado, pero no quería dejar pasar la oportunidad de dar una personal idea de lo que es la poesía.
Una poesía es un rapto teofánico, la manifestación abierta o velada de una profunda pasión, de un sentimiento frustrado, o anhelado, es un dictado de la inspiración, o es un ideal manifestado en rima, en prosa, en verso, o sin seguir regla, es un sueño que cobra sentido en el ritmo de un
puñado de letras.
Es un amor perdido, aquel que no se supo qué hacer, qué decir, pues en aquel momento mejor, era el silencio.
Es un amigo, una amiga, que un día partió o partimos con rumbos conocidos, pero ella, él, con los suyos y yo con los míos, entonces nuestra vereda no es paralela, sabemos de cada quien, somos afines, a pesar del tiempo a pesar de la distancia, no nos encontramos seguido físicamente, pero
frecuentes en el recuerdo, en el corazón.
Son los ojos brillantes, quietos, amorosos de mi perro que me ve el fondo de mis ojos e intuye mi dolor, mi gozo, y se echa a mi lado y su calor de amigo, me dice nada y me lo dice todo.
Es aquel ideal rozado apenas sutilmente, cuando menos pienso, cuando más lo gozo, cuando me solazo en añoranza por fin tangible, una vez más se ha alejado.
Es el sueño que añoro de una patria nueva, grande, generosa, porque amable, sencilla y generosa es su gente, mi gente.
Es soñar despierto construyendo caminos, derribando temores, cambiando las velas hacia nuevos derroteros, nada es imposible, porque lo que la Divinidad nos permite soñar es posible para la mujer, el hijo, la hija, es posible para el hombre. Es la noche en vela, que no da tregua, no te da descanso, hasta que hagas el ritual a las Diosas, los Dioses, a la Divinidad omnipresente, en aquel murmullo que musita una oración donde recuerdo a mis viejos, mi madre, mi padre, mis hermanos, hermanas, las, los necesitados de Dios y su manto sagrado.
Es un sueño en el que sueño, qué hay un nuevo mundo y al fin lo he encontrado, que cada día soplo la braza que mantiene viva la idea, que mantiene henchido de vida, fuerte los pulmones para verter vitalidad y el corazón amante para querer de este mundo, de a poco, cada día más.
Te recuerdo poesía, ¿porque que sería el mundo sin la poesía?, sin ese intento de musicalizar la vida, con sus prisas, sus alegrías y congojas, con placeres, con desaires, con alas al viento o el corazón destrozado, la mirada cansada o los pasos lentos.
Es la aspiración de volver esos ojos tiernos, que un día a nuestro corazón atrapo, hoy sumido en nubes de ensueño, se aparece en todos lados, al doblar la esquina, una imagen repentina al pasar por aquel antiguo café, una melodía que se escucha curiosamente en todas partes, revive aquel
momento anterior, como si fuera hoy.
Estas son cosas que me recuerdan aquel entrañable amiga-amigo, son cosas que nos trae la noche y en un ramillete de recuerdos aquella sonrisa de aquella niña, de aquel niño, al final de todo les confieso que es el susurro del viento, que trae mil lenguajes y la poesía consigo.
"Poesía es la noche en vela, que no da tregua, no te da descanso, hasta que hagas el ritual a las Diosas, los Dioses, a la Divinidad omnipresente, en aquel murmullo que musita una oración donde recuerdo a mis viejos".

