Autoridades reportaron que cinco personas murieron, entre ellos dos agentes de policía, tras una toma de rehenes -que duró cerca de 13 horas- y un tiroteo en la localidad de Boone, Carolina del Norte, Estados Unidos.
Al parecer, los agentes fallecieron luego de recibir disparos al tratar de acceder al interior de una vivienda en esta localidad rural, de 19 mil habitantes y ubicada 256 kilómetros al noroeste de Charlotte.
La oficina del alguacil del condado de Watauga detalló que los hechos se prolongaron durante horas, hubo varios intercambios de disparos y otro policía fue tiroteado aunque no resultó herido al llevar protección antibalas.
A su vez, la oficina del alguacil dijo que oficiales de aproximadamente 15 agencias de seguridad rodearon la casa. Otras personas que vivían cerca fueron desalojadas o se les dijo que se refugiaran en sus viviendas ya que el enfrentamiento se prolongó durante todo el día.
La policía pudo entrar a la casa donde encontró tres cadáveres más, el del tirador, cuya identidad no ha sido revelada, y dos civiles.
El alguacil Len Hagaman aclaró que el sospechoso habría matado a su madre y padrastro: “El sospechoso de matar a los dos agentes también es sospechoso de haber matado a dos civiles en la residencia”.
En tanto, las autoridades han indicado que la investigación sigue abierta para tratar de esclarecer los posibles motivos de los trágicos sucesos.
Se informó que los oficiales acudieron al lugar en respuesta a una llamada al 911 para revisar que todo estuviera en orden, luego de que el jefe del dueño de la vivienda alertó que no se había presentado a trabajar y no contestaba su teléfono.
Roy Cooper, gobernador del estado, refirió en un comunicado: “Los terroríficos tiroteos que se llevaron a seres queridos muestran el peligro siempre presente que enfrentan las fuerzas de seguridad en su trabajo”.
