De acuerdo con Gerardo Aldeco, presidente del Colectivo de Organizaciones Ambientalistas de Oaxaca (COAO), durante los primeros cuatro meses del año se han registrado 223 por ciento más incendios forestales que durante el mismo periodo de 2020.
Señaló que el nivel de sequedad que está teniendo la tierra durante 2021 es inédita, siendo 50 por ciento más que otros años, lo cual quiere decir que no hay humedad ni agua en el entorno, cosa que provoca incendios.
Agregó que a nivel nacional, el 80 por ciento del territorio nacional está en la misma situación de sequía, lo cual ha provocado una serie de incendios en bosques, principalmente debido a que la materia de la corteza vegetal ya se secó y es un combustible para los incendios.
Sin embargo, el presidente del COAO afirmó que el 99 por ciento de los casos de incendios son intencionales, ya sea por agricultores que están a punto de preparar la siembra como de personas pirómanas, es decir, que les gusta incendiar cosas.
Destacó que el problema, en general, deriva de la falta de lluvia, pues en comparación con el año pasado se han registrado 30 por ciento menos precipitaciones, que son cifras aterradoras ya que no se tiene conocimiento de lo que se va a hacer.
Advirtió que este problema ha provocado otros, como la falta de escasez de aguas en las casas de la capital y zonas conurbadas, por lo que las empresas de abastecimiento de agua están extrayendo el líquido de otras localidades.
“Actualmente no hay agua y está provocando desequilibrios de pozos en Nazareno, Arrazola, San Javier, quienes tienen autorizado surtir su red de pozos; no obstante, están bajando debido a que las empresas de riego y particulares están aumentando la demanda”, denunció.
Gerardo Aldeco añadió que la falta de lluvia también está provocando enfermedades infecciosas, problemas en la piel y vista, además de un impacto en el precio de los productos básicos y no básicos, ya que todos necesitan del vital líquido para producirlos o prepararlos.
Apuntó que el problema como ciudadanos o vecinos es que no han tomado como prioridad el rescate o la preservación de agua y oxígeno, por lo que no se han comenzado a realizar acciones.
