La pandemia de COVID-19 impactó la competitividad estatal en diversos factores desde crecimiento, inversión, hasta desigualdad y pobreza, aseguró el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
"La pandemia no afectó a todo el país por igual. Los estados se movieron de forma distinta y tampoco afectó a los ingresos de forma igual", destacó Valeria Moy, directora del IMCO durante la presentación del Índice de Competitividad Estatal 2021.
Por el lado social, el PIB per cápita disminuyó de 171 mil 929 pesos a 159 mil 16 pesos, lo que repercute en la calidad de vida de las personas y acceso a oportunidades, afirmó Moy.
El porcentaje de los trabajadores con ingresos por debajo de la línea de pobreza pasó de 1.7% del informe de 2020 a 1.73%.
Asimismo, la desigualdad salarial, medida por el cociente de personas que ganan hasta dos salarios mínimos entre las que ganan más de dos salarios mínimos, aumentó de 2 a 2.7%, lo que refleja mayor disparidad en los ingresos.
En cuanto a la desigualdad de género, a enero de 2021 los hombres se ubicaban en niveles de empleo 4% menores respecto de marzo de 2020, mientras que las mujeres tienen un rezago de 11 por ciento.
Finalmente, por lo menos 2.3 millones de niños no se inscribieron al ciclo escolar 2020-21 por motivo de la pandemia, lo que genera el riesgo de crear una generación perdida de estudiantes, especialmente entre los que provienen de sectores más vulnerables, advirtió el IMCO.
Por el lado de productividad, la inversión en México, que había caído en promedio 1.8% durante los dos años previos a la pandemia, cayó 20 puntos durante los primeros tres meses de la crisis sanitaria.
La falta de inversión afectará a la competitividad por lo que los estados tendrán que crear nuevas estrategias para competir a nivel regional y global por inversiones con buenas tasas de retorno, asegura el IMCO.
De igual forma, el número de patentes solicitadas por cada 100 mil personas se redujo de 2 a 1.8, mientras que la diversificación económica medida por el número de sectores presentes en la economía bajó de 813 a 797.
Sobre el ranking de Competitividad Estatal, los primeros lugares se mantuvieron inalterados con la Ciudad de México a la cabeza, seguido por Nuevo León y Querétaro. De igual forma, Guerrero, Chiapas y Oaxaca se mantuvieron en los últimos lugares.
La pandemia de COVID-19 no afectó igual a todo el país: IMCO
