El alud que arrasó la ciudad de Mocoa mató a 100 niños, según el último balance divulgado este jueves por el gobierno de Colombia, lo que representa un tercio de los fallecidos por la tragedia.
El último reporte entregado la tarde del jueves por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) precisa que la cifra de fallecidos llegó a 311, de los cuales 100 son niños.
Las autoridades ya han entregado 237 cuerpos a familiares. El ministro de Defensa y encargado de la tarea de reconstruir Mocoa, Luis Carlos Villegas, afirmó que espera que al finalizar el día todos los cadáveres estén en poder de sus seres queridos.
La directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Cristina Plazas, lamentó el fallecimiento de los menores y destacó como "buena noticia" que a todos los niños sobrevivientes atendidos se les ha identificado un familiar.
Infantes, los más vulnerables
100 niños fallecidos
1 200 niños en albergues
"Hasta el momento no tenemos ningún niño sin familia", señaló a Blu Radio. Antes de entregar un menor a un familiar que le reclama se realizan pruebas de ADN, precisó.
Hasta el momento las autoridades han atendido a más de 1.200 niños en los albergues oficiales y en los barrios. En los refugios hay 97 madres gestantes, lactantes y niños recién nacidos, agregó Plazas.
Heridos y desaparecidos
El último informe cifra además los heridos en 332. En tanto, los desaparecidos son unos 300, según cálculos entregados el miércoles por el presidente Juan Manuel Santos.
- Entre los desaparecidos hay cuatro extranjeros: un español, un alemán, un ecuatoriano y un británico.
La Cancillería reportó el miércoles la muerte de una ciudadana ecuatoriana. Otros 23 extranjeros -entre ellos un canadiense, un chileno, seis españoles, un turco y un israelí- ya han sido localizados sin problemas.
El alud, que se desató sobre la medianoche del viernes por el desborde de tres ríos tras fuertes lluvias, afectó a unos 45.000 habitantes, de los 70.000 de Mocoa, según cálculos oficiales.
La UNGRD contabiliza al menos 3.240 personas damnificadas -sin vivienda y con necesidad de ayuda humanitaria- distribuidas en los albergues.
La reconstrucción de la ciudad amazónica puede tomar hasta dos años, señaló Villegas.
