Sobre las lagunas un muro natural de cantera verde se erige, el hábitat de cientos de palomas, tórtolas y colibríes es un pedregal verdoso que durante siglos fungió como el abastecimiento de cantera para edificar la ciudad de Oaxaca de Juárez; durante la época colonial estos yacimientos se ocuparon para construir inmuebles y vías que hasta la fecha están sólidamente preservados, como la catedral de Nuestra Señora de la Asunción o el edificio del Museo de los Pintores Oaxaqueños (Mupo).
La roca y el agua son los elementos naturales de la zona, la apariencia primitiva y estática de las piedras provoca en la imaginación un viaje hacia el pasado, cuando los asentamientos de la capital estaban a punto de ser trazados y cimentados; la Ciudad de las Canteras alberga la memoria de los edificios y las calles, es la matriz de la Verde Antequera y la providencia de la ciudad que actualmente conocen los oaxaqueños y sus visitantes.
Tláloc arrojaba cientos de litros en forma de una cascada que caía a la laguna de la Ciudad. FOTO: Javier Jarquín Jacinto
En Santa María Ixcotel, agencia del municipio de Santa Lucía del Camino, está ubicada una de las zonas verdes más representativas de la capital, un parque hundido que fue la cañada para extraer la cantera con la que fueron construidos los edificios de la época colonial; fue hasta el periodo administrativo del gobernador Heladio Ramírez López (1988) cuando se consolidó el proyecto que hoy conocemos como la Ciudad de las Canteras.
Espacio público natural, cultural y deportivo
La entrada por el lado de la carretera internacional recibe a los visitantes con una infinidad de sombras de framboyanes, jacarandas, cedros, laureles y buganvilias, hogares para todas las aves que sobrevuelan el parque, el cual resuena por el canto de los alados.
Pero el palacio empedrado de las palomas son las formaciones de cantera que se levantan frente a la primera laguna, la cual es conocida mundialmente por aparecer en la película Nacho Libre, filme donde el protagonista, el actor Jack Black, escala un peñasco para alcanzar los huevos sagrados que le darían el poder para luchar -sólo los oaxaqueños identifican esa pared de piedra donde se echó el clavado.
La laguna, locación utilizada para la película Nacho Libre. Pronto será adaptada para usar botes. FOTO: Javier Jarquín Jacinto
Para llegar hasta la primera laguna se debe cruzar por una paseo elevado, el paisaje se puede percibir como un gigante ya que el punto más elevado del camino es el ingreso por la carretera 190; al final del camino se aprecian las bancas de madera, la luminaria recién colocada y grandes cuartos abiertos construidos con carrizo y bambú que sirven para proteger del sol a los visitantes.
El foro al aire libro José Muñoz Cota es otro espacio importante dentro de este recinto natural; obras de teatro, conciertos y otras actividades escénicas como la danza tienen en la Ciudad de las Canteras un foro que permite la iluminación natural del día, una velada bajo las estrellas en gradas con capacidad para más de 50 personas dispuestas a ver la puesta en escena.
La construcción del Archivo Histórico del Estado de Oaxaca y la continuación de la remodelación en las otras dos secciones del parque hundido, son proyectos gestionados desde noviembre de 2013 por el Gobierno del Estado y la Fundación Alfredo Harp Helú de Oaxaca (FAHHO); la obra está a cargo del arquitecto español Ignacio Mendaro Corsini, quien en 2015 ganó el premio al Mejor Proyecto Español en el Extranjero por el proyecto de la Ciudad de los Archivos.
Una zona de juegos infantiles fue colocada en este espacio cultural y de áreas verdes. FOTO: Javier Jarquín Jacinto
Casi 30 años de historia
La cañada centenaria cumplirá en 2018 trés décadas desde su transformación al parque hundido, es probable que la piedra que hoy se contempla en la zona haya sido aprovechada por sociedades preshipánicas, después de siglos de extracción del mineral, esta zona ahora es un espacio patrimonial de la capital, donde miles de oaxaqueños pueden distraerse, hacer deporte, descansar o aprovechar las actividades culturales.
El ripio y los cascajos de cantera que salían de este pedregal alguna vez fueron trasladados por carretas y bueyes, pero finalizada esta actividad mineral y económica de Ixcotel, la Ciudad de las Canteras se convirtió en un espacio deportivo que alguna vez albergó al templo de los Alebrijes, el estadio de futbol Benito Juárez.
