En este año Oaxaca ha reportado ocho nuevos casos de hepatitis C, los cuales corresponden al 22 por ciento de los 39 casos notificados en 2020, lo que evidencia un incremento en la detección de esta enfermedad que daña el hígado.
El médico Miguel Ángel Vichido Luna y enlace interinstitucional del programa de eliminación de hepatitis C en Oaxaca, anticipó que en este año habrá un aumento en el número de personas detectadas con esta enfermedad, pues se disponen de 40 mil pruebas rápidas.
La hepatitis C, causada por un virus del mismo nombre (VCH) que “tiene afinidad de lastimar el tejido del hígado” es crónica, pues pueden tardar años antes de detectarse, a diferencia de las hepatitis A o B que difícilmente se complican.
“Cuando la hepatitis C se manifiesta es porque el hígado ya tiene un daño como fibrosis o cirrosis”, manifestándose con coloración amarillenta en la piel y ojos, cansancio, malestar general, dolor abdominal y cuando no hay tratamiento oportuno puede generar un cáncer en el hígado.
A diferencia de la infección por hepatitis a que se adquiere ingiriendo alimentos y bebidas contaminadas, la C se adquiere al compartir agujas durante el consumo de drogas intravenosas o en pacientes con VIH que tienen prácticas sexuales de riesgo, así como el uso de tatuajes o transfusiones sanguíneas o trasplantes de órganos antes de 1994.
Datos de alarma
Para detectar la hepatitis C se debe poner atención si la piel o los ojos de una persona se ponen amarillos, si presenta heces blancas, sangrados frecuentes sin razón aparente y orina oscura, datos de que el hígado está mal.
“Si tenemos esos datos hay que buscar por qué el hígado está mal, porque puede ser hepatitis C”, pero antes de llegar a esas complicaciones una prueba rápida (con una gota de sangre) puede determinar en 15 minutos si una persona tiene hepatitis C, y se conforma con una muestra de sangre que se procesa de manera molecular.
“Ahorita estamos buscando a los pacientes antes de que lleguen a una unidad médica por tener síntomas de complicación como color amarillo en la piel o el abdomen que se hincha por estar lleno de agua, pues el hígado está lastimado, se hace como duro y deja de funcionar. En esa etapa la hepatitis puede estar dando pie a una cirrosis por un daño permanente al hígado”, alertó Vichido Luna.
En 344 centros de salud o en los Centro Ambulatorio para la Prevención y Atención en SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual (CAPASITS) una persona puede solicitar una prueba gratuita de detección de hepatitis C, pero también lo puede hacer vía correo electrónico a [email protected] o llamar al 951 502 22 00.
“La prueba y el programa es para mayores de 18 años y no deben presentar síntomas, porque cuando ya los tienen es que la enfermedad está en una etapa aguda”, por lo que “es más importante analizar los factores de riesgo”.
