Todavía no finaliza el invierno y en Oaxaca se experimentan altas temperaturas, tormentas locales y sequedad en el ambiente que marcan una “bipolaridad” ambiental. El calentamiento global es evidente.
A partir del lunes municipios como Jalapa del Márquez y Magdalena Tequisistlán, en el Istmo de Tehuantepec, se convirtieron en puntos de calor al registrar temperaturas de hasta 37 grados centígrados.
Algo similar experimentan San Pedro Pochutla y Santa María Tonameca con 36 grados, o las regiones de la Mixteca y Valles Centrales con 34 grados centígrados.
El meteorólogo de la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPCO), Cutberto Ruiz Jarquín, recuerda que aún no termina la temporada de frentes fríos, pero lo que predomina es un sistema anticiclónico.
Ruiz Jarquín pide imaginar que desde los 4 mil a 10 mil metros de altura hay un ventilador inmenso que cubre la atmósfera por toda la parte del Golfo de México e incluso las islas del Caribe.
Si a ese gran ventilador se le acerca un poco de brisa o vapor, lo desintegra, no permite la formación de nubes, por eso hay mucha radiación solar, “bajo la sombra sentimos fresco, pero si salimos al patio se siente mucho calor".
Faltan 19 frentes fríos
Indica que a partir de hoy que entrará el frente frío número 35 ocasionando lluvias en el Istmo.
“Antes de un arribo de un frente frío sentimos mucho calor, este jueves va a haber un cambio de viento y algunas lluvias en la sierra mazateca, pasando por Santa María Jacatepec, Tuxtepec, Choapam y hasta la parte norte de Matías Romeros y Chimalapas”, pero son lluvias ligeras, sin una aportación importante de humedad.
La crisis climática ha recortado el tiempo de duración del invierno y más bien es diciembre y enero cuando se experimentan bajas temperaturas, “y en febrero empiezan las condiciones bipolares, por decirlo de una forma”, señala, pues de los 54 frentes fríos todavía faltan 19.
Febrero y marzo los considera meses de contraste, con sequía, frío, granizadas y vientos fuertes que facilitan enfermedades respiratorias, oculares y gastrointestinales.
“Si tenemos más deforestación por la mano del hombre y la zona urbana, sigue creciendo y con más concreto se generan islas de calor y contribuimos al calentamiento global”, facilitando la calina, esa suspensión de partículas en una atmósfera extremadamente seca que entre mayo y abril hizo creer que el polvo del Sahara había llegado a la entidad.
19
frentes fríos faltan por arribar al país, de los 54 que se tienen pronosticados
