El pasado mes de diciembre, personas desconocidas repartieron despensas, principalmente de verduras, en inmediaciones de la Macroplaza, en Oaxaca, sin embargo, autoridades de Puebla dieron a conocer que el benefactor es un sujeto identificado como Antonio Valente Martínez, quien es líder en el robo de combustible el estado vecino.
El responsable del envío es un hombre conocido como el “Toñín”, un presunto líder huachicolero y objetivo prioritario del gobierno poblano.
— Doñita, algunas palabras que le quiera enviar a los agricultores y al señor Antonio Valente Martínez Fuentes, pregunta un hombre.
“Darle las gracias por esta buena acción que está haciendo de traer las verduras, ojalá no sea la primera vez”, responde una mujer.
En México, las actividades delictivas se han visto envueltas en diversas alteraciones desde que estalló la pandemia de COVID-19, un ejemplo, las presiones económicas entre las mafias locales, que cuentan con reservas limitadas de efectivo.
Para resistir el impacto, cabecillas criminales como el “Toñín” construyen una base social amplia por medio de la repartición de despensas.
En 2017, la Secretaría de Marina y el Ejercito montaron diferentes operativos para detener a “El Toñín”, pues en ese mismo año la entonces Procuraduría General de la República (PGR) investigaba al “capo huachicolero” por un enfrentamiento registrado el 3 de mayo.
Trascendió que también ha sido investigado por presuntos nexos con el Cártel Jalisco Nueva Generación. Además, su hermano, identificado como Alejandro Martínez, es alcalde de Quecholac por el partido local Pacto Social de Integración.
En contexto, el pasado 2 de octubre de 2018, un grupo de pobladores decidió bloquear la autopista Puebla-Córdoba, quemando neumáticos e impidiendo que la Marina realizará algunas detenciones.
De acuerdo con el portal MTP Noticias, los abogados de “El Toñín” han declarado que las autoridades poblanas “han confundido a su cliente” y aseguraron que es víctima de “una persecución política”, ya que en la actualidad nadie ha logrado presentar una orden de aprehensión.
