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El embajador de la cultura 

Foto(s): Cortesía
Redacción

CIUDAD DE MÉXICO.- Alfonso de María y Campos, quien dirigió el INAH y el Instituto Matías Romero de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), entre otras organismos, falleció el miércoles a los 71 años, víctima de un infarto. Embajador de carrera, conjugó sus labores diplomáticas con la difusión y la promoción cultural, así como con la investigación y la creación, que lo llevaron a publicar obras dedicadas a personajes como los escritores Rafael Bernal y Alfonso Reyes.


En Vidas sucesivas indaga su propia estirpe a partir de correspondencia, publicaciones, fotografías y testimonios relacionados con las vidas de los arquitectos Mauricio de Maiía Campos Elguero (1876-1919) y Mauricio Maria y Campos Algara (1906-1949), abuelo y padre. Su madre fue la escritora Teresa Castelló Yturbide, quien firmaban bajo el seudónimo de Pascuala Corona. "Integrante de una familia de humanistas, de historiadores, de universitarios.


Es un personaje interesante por cuanto combina la diplomacia -su carrera en el Servicio Exterior, su trayectoria como Cónsul en algunas ciudades de Estados Unidos y también como titular del Instituto Matías Romero- con la tarea cultural", refirió en entrevista Diego Prieto, actual director del INAH. Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, con posgrado por la Universidad de Cambridge, De Maria y Campos fue profesor en la UNAM, institución en la que también se desempeñó como coordinador de Extensión Universitaria.


Entre los cientos de mensajes que lamentaron la muerte del diplomático en redes sociales, el de este ex funcionario fue de los primeros, luego de que el Canciller Marcelo Ebrard difundiera la noticia en Twitter. "Con profunda tristeza me entero de la muerte de Alfonso de Maria y Campos. Gran amigo. Encabezó el @imatiasromero y dirigió el @INAHmx.


Hombre de diplomacia y cultura. A su familia y a las muchas gentes que lo querían les mando un abrazo y ofrezco mis oraciones", escribió. Durante la dirección del Embajador en el INAH se efectuaron los festejos por el Bicentenario de la Independencia de México y el Centenario de la Revolución Mexicana, en cuyo marco fueron rehabilitados y actualizados diversos museos del organismo. Amigos y colaboradores lo recordaron en su paso por ésta y otras instituciones.


"Jefe enérgico pero generoso, hombre culto a quien debemos la construcción del Museo Maya de Cancún. Más que un jefe, fue un gran amigo. Lo vamos a extrañar", compartió en Twitter la directora del Centro INAH Campeche, Adriana Velázquez Morlet. "Fue un privilegio trabajar con él a su paso por el INAH para rescatar el sepulcro de Matías Romero y en la SRE para dar a conocer la historia de nuestra relación bilateral con Asia Pacífico. Siempre disponible, siempre amigo", escribió, por su parte, David Olvera Ayes, experto en archivos.


La ex titular del Conaculta, Consuelo Sáizar, y las restauradoras Diana Magaloni y Lilia Rivero Weber también despidieron al funcionario en redes sociales. Le sobreviven su esposa, Virginia Clasing, y sus hijos.

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