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Edgardo Gabilondo Hernández: una década de expresión en la cerámica de Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Carina Pérez García

A sus 14 años, Edgardo Gabilondo Hernández encontró un camino de expresión en la cerámica. A sus 4 años, cuenta, su padre lo llevó a la Casa de la Cultura Oaxaqueña a que eligiera un taller. Al cabo de experimentar en varios escogió el de cerámica, manifestación en la que encontró su voz y aunque no lo ve como arte al que dedicará su vida profesional, sí es aliado en su vida diaria.


Él quiere estudiar Medicina y especializarse en cirugía plástica; pero a manera de hobby, la cerámica se ha convertido en su compañera de expresión. De la mano de su maestro Ángel García Aquino, el joven desarrolló gran experiencia en plasmar en el barro rojo sus ideas.


A lo largo de esta década dedicado a la cerámica, como actividad complementaria, Edgardo cuenta que ha realizado piezas que van desde figuras mitológicas, autos, dioses del México antiguo, dinosaurios, templos y pirámides de México, hasta murales sobre la cultura oaxaqueña, máscaras y esculturas.


A sus 14 años escucha música clásica, sus preferidos son: Wolfgang Amadeus Mozart y Ludwig van Beethoven, aunque también escucha heavy metal y rock.  Cursa el tercero de secundaria y ante la contingencia por COVID-19, toma clases en línea. Actualmente está trabajando en un nuevo proyecto de cerámica, que será una serie de máscaras de animales.


Al hablar de esta actividad, comenta que le gusta porque le desestresa: “es bonita la convivencia con mis compañeros, porque el maestro crea un ambiente muy agradable que me ha gustado desde siempre. Todos nos llevamos bien”.


Antes de la pandemia, él tomaba clases tres veces a la semana, ahora solo va los martes y jueves, tres horas cada día y con todas las medidas sanitarias, desde el uso de cubrebocas. Y como para la creatividad no hay pausa, continúa, al lado de sus compañeros, el taller para concretar la serie de máscaras.


“A mi maestro le he aprendido su tenacidad para superar cada adversidad que ha vivido. Me transmite lo que la cerámica requiere, que es mucha paciencia y dedicación. La cerámica requiere que uno le dé su tiempo para que salgan bien las cosas, porque si uno no le echa ganas, nunca te va a salir nada… menos si no te esfuerzas. Si no te sale a la primera, tienes que empezar de nuevo las cosas y no quedarse conforme; siempre se puede mejorar”.


Además de la cerámica, le gusta el dibujo y quiere aprender a pintar. Admira a artistas como Leonardo Da Vinci, Vincent van Gogh, Pablo Picasso, Salvador Dalí, Gustav Klimt, Miguel Ángel y Claude Monet. “Mi papá me ha influenciado mucho en cuanto al arte, más que nada la pinturas y algunas esculturas que luego trae a casa”.


Edgardo también disfruta escuchar a Pantera, Quimera, Linkin Park y el hard rock de AC/DC.

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