La depresión, caracterizada principalmente por la desesperación y la desesperanza, no surge de la noche a la mañana, de acuerdo con la psicóloga, Aída Vargas Mayorga, detrás de ésta hay al menos ocho años de trastornos no trabajados.
Si bien la depresión puede partir de la tristeza -explicó- esta emoción que se presenta a lo largo de la vida, es completamente normal su estancia transitoria, el riesgo viene cuando ésta se mantiene de manera permanente y afecta el plano social, laboral o el funcionamiento diario.
“La depresión es como traer unos lentes oscuros en donde se ve el pesimismo, en donde hay una característica especial, hay desesperanza y entonces recurre a la renuncia, que puede ser parcial, es decir si yo después de muchos años no logro tener una relación pareja, mi renuncia es en esa área de relación de pareja, pero lo más grave es cuando hay una renuncia total, en donde se piensa que en su vida todo es catastrófico y entonces renuncio completamente a la vida”, indicó Vargas Mayorga.
Citando a Michael Jacob, la especialista destacó que una persona con depresión probablemente tenía un trastorno de la personalidad y ansiedad de ocho años atrás que nunca trabajo y es entonces que vine la desesperanza de todo lo que no pudo solucionar y es en donde recae la depresión.
La depresión -abundó- la puede padecer por ejemplo una persona fóbica que se encierra en su casa por el miedo, eso le provoca un aislamiento; también a una persona con un trastorno obsesivo compulsivo o a una persona con paranoia y que no ha logrado bien las relaciones interpersonales personales.
En este sentido -agregó- cualquier trastorno de la personalidad y ansiedad, puede recaer en algún momento en depresión clinicamente diagnosticada.
La especialista destacó que en la depresión no solamente hay tristeza, puede haber rabia, frustración o una mezcla de emociones. Respecto de las edades, hay niños con depresión pero que ésta no se manifiesta de la misma manera que en los adultos. En los menores de edad la depresión se puede manifestar a través de la irritabilidad, es decir estar molesto, con berrinche, explosiones de emociones que no se les encuentra una causa. El diagnóstico es difícil, un diagnóstico clínico se puede hacer a partir de la adolescencia.
Agregó que la depresión también se puede manifestar en forma de queja o lamentaciones continuas, como parte del cuadro delega las responsabilidades a otras personas bajo la frase “ya no puedo”.
La pérdida y duelo, no necesariamente conduce a una depresión. En este caso se permite la tristeza y un duelo sano, pero no necesariamente tiene que acabar en una depresión.
"Lo más grave es cuando hay una renuncia total, en donde se piensa que en la vida todo es catastrófico y entonces renuncia completamente a la vida”.
Aída Vargas Mayorga, Psicóloga.
