Cuando el especialista en medicina crítica y profesor investigador de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), Gilberto Vásquez De Anda, analiza el incremento de casos de COVID-19 en el país es inevitable que no piense en una asociación con la nueva variante de SARS-CoV-2 que se identificó en Reino Unido y otras naciones europeas.
“A diferencia de la primera ola de contagios ahora la transmisión es tan impresionante que nos hace ver a núcleos de familias enteras. Clínicamente, por desempeño de cómo se está llevando este repunte no tengo la menor duda que se pueda tratar de la nueva cepa”, opina a título personal.
Con los primeros casos de COVID-19 en México el especialista jubilado y profesor investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad del Estado de México comenzó a otorgar consultas gratuitas de telemedicina.
Al inicio de la pandemia por ese medio atendía a tres o cuatro pacientes diarios, pero hoy, en medio de un repunte de casos, da seguimiento a 20 pacientes, ocho de los cuales requieren oxigenación por puntas nasales o mascarilla.
El fin de semana diversos países de Europa comenzaron a suspender la llegada de vuelos procedentes de Reino Unido ante la noticia del hallazgo de una nueva variante de SARS-CoV-2 que se extiende con mayor facilidad, pero el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México recibió vuelos de Londres.
En el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de Santa Cruz Xoxocotlán las medidas de prevención son imperceptibles y no existen filtros sanitarios ni personal que tome la temperatura a las personas que ingresan.
Incremento esperado
Las cifras de contagios reportadas en las últimas tres semanas representan para Vásquez De Anda un incremento esperado y están lejos de ser una sorpresa, porque las medidas de distanciamiento y prevención de contagios en el país no han sido las adecuadas.
“Cuando no se limita la movilidad de manera drástica siempre es esperado ese incremento de casos”, como ocurrió después del 16 de septiembre que se conmemora el inicio de la Independencia en México, luego a inicios de noviembre con las festividades del Día de Muertos y recientemente el 12 de diciembre que se recuerda la aparición de la Virgen de Guadalupe.
Y reflexiona: “La nueva cepa del SARS-CoV-2 ya está en Holanda, Bélgica y muchos otros países. Si realmente la movilidad se volvió a incrementar en el país y el virus es de alta transmisibilidad, por qué no pensar que en México ya tenemos la nueva variante”
Se trate de una nueva variante del SARS-CoV-2 o no, la transmisión en México ha sido muy rápida y exponencial que ha hecho que el personal médico vaya “detrás de los casos” y hacer frente “a todo lo que no previmos”.
“Si ya sabíamos que se venían muchas festividades y que es temporada de invierno, en lugar de hacer la prevención necesaria, tuvimos que esperar a que se diera el incremento de los casos para volver a reconvertir los hospitales” o elevar el riesgo de contagio en el Estado de México y la Ciudad de México.
En ese sentido considera que cambiar el semáforo epidémico a rojo hace 15 días hubiera significado una gran diferencia porque la población se niega a tomar conciencia de cómo se transmite y previene el SARS-CoV-2.
“No es una guerra contra el virus porque él no tiene conciencia de lo que hace, son las personas las que deben tener conciencia y evitar las reuniones familiares. No pasa nada si no hacemos cena de Navidad, pero si disminuimos la probabilidad de contagios que es importante en un momento en que no se tiene el suficiente número de equipos de salud, ni todos los recursos humanos, materiales y farmacológicos para atender la pandemia”, advierte.
“No es una guerra contra el virus porque él no tiene conciencia de lo que hace, son las personas las que deben tener conciencia y evitar las reuniones familiares".
Gilberto Vásquez De Anda, Investigador de la UAEM.
