Collantes, Pinotepa Nacional, Oaxaca.- Durante dos días productores afromexicanos de palma de coco de la Costa Chica, se reunieron por primera vez en la agencia de Collantes para intercambiar experiencias sobre la comercialización de sus productos y debatir, entre otras problemáticas, el incremento de precios y la presencia de una plaga que afecta los cultivos en una amplia zona, desde hace tres años, explicó Sergio Cisneros Corcuera, secretario ejidal de la comunidad.
“Las palmas de coco tienen una grave enfermedad, le dicen boroña (picudo prieto), trajimos un representante de Inifad, vimos las palmas y sí dice, que tiene un gran problema, la palma aborta el coco, es una enfermedad regional, decidimos unirnos todos los pueblos afroamericanos que contamos con coco para sanear este problema”, señaló el secretario.
Al encuentro convocado por Bienes Comunales de Collantes, asistieron representantes de Río Grande, Villa de Tututepec, José María Morelos, La Boquilla de Chicometepec, Cerro de la Esperanza, Paso de la Garrocha, La Noria y Mirindaca, Corralero y toda la región de la llanada que colinda con el estado de Guerrero.
El reconocimiento constitucional obtenido recientemente los respalda para actuar por el bienestar de sus comunidades.
“Actualmente, por la lucha que hicimos, mas de 20 años por el reconocimiento afromexicano, en este año nos dimos a reconocer y hoy vamos a exigir nuestros derechos”, subrayó Cisneros Corcuera y agregó que emplean como medio de difusión la red social Facebook, Comisariado Ejidal Collantes.
"Somos explotados"
La actividad consistió en un intercambio de experiencias y una reunión con representantes de la Corporación Nacional Forestal (Conafor) con quienes trataron asuntos relacionados con la palma real. Al concluir la jornada del viernes, los productores afromexicanos dijeron sentirse “explotados por el coyotaje”.
“En mi comunidad sacan de 4 a 5 torton semanal, algo así como 17 toneladas, se llevan puro coco seleccionado, lo compran en 4 pesos, en la frontera ahorita está como en 70 y se ha averiguado que en Estados Unidos lo están vendiendo a 150 pesos, estamos siendo explotados”.
Sergio estima que entre un 60-70 por ciento de la población tiene cultivos de coco, en su caso es la tercera generación y que la mayoría emplea sistemas tradicionales de riego.
Explicó que un árbol de palma, a los 4 años puede dar frutos, cuando el racimo “sale bonito” llega a tener unos 200 cocos.
De la comercialización de la palma real, que se usa en la construcción de palapas, dijo que también esta subvalorada.
Entre otras demandas, los productores afromexicanos solicitan al gobierno federal apoyo para instalar una derivadora de coco, mientras esperan la visita de especialistas de Monterrey que les enseñarán técnicas para procesar los derivados de este árbol tropical, del que las mujeres de la localidad extraen su aceite para uso personal.
