La pandemia de COVID-19 disparó el interés por la aplicación de la vacuna que previene contra la influenza, pero en promedio una de cada seis personas que radican en Oaxaca la recibirán.
Casi dos meses después de que en Oaxaca comenzó la campaña de vacunación que contempla la aplicación de 659 mil dosis, el coordinador estatal de Vacunación de los Servicios de Salud de Oaxaca, Erico Briones Guerash, aseguró que se tiene un avance del 70 por ciento.
A diferencia de años anteriores, en este existe una sobredemanda del biológico que se debe aplicar de manera gratuita en cualquier unidad médica, siempre y cuando sea menor de cinco años o mayor de 60, sea personal de salud, mujer embarazada o sea una persona que vive con diabetes u otra comorbilidad.
“La mayor parte de la gente quiere ponerse la vacuna, pero sólo es para los grupos blanco”, aclaró Erico Briones, quien aseguró que se terminó de vacunar a todo el personal de salud.
De las casi 36.5 millones de vacunas adquiridas por el Gobierno Federal para prevenir la influenza, 658 mil 549 se enviaron a Oaxaca para aplicarlas antes del 31 de diciembre, a diferencia de la anterior temporada que podía disponerse del biológico hasta marzo del año siguiente.
Las posibilidades de enfermar de influenza y COVID-19 al mismo tiempo, como ya ocurrió en una persona de la Ciudad de México, obligó a acelerar la distribución y aplicación de la vacuna contra la primera enfermedad, cuyo brote mundial ocurrió en el 2019.
La fiebre, tos, dolor de cabeza, muscular y de articulaciones son algunos signos o síntomas comunes entre la influenza y la COVID-19, pero contra la segunda aún no hay una vacuna aprobada en el mundo.
Erico Briones consideró que una vez que se tenga el biológico contra el virus SARS-CoV-2 que ocasiona que las personas enfermen de COVID-19, es posible que se aplique a toda la población, “pero se va a priorizar a los grupos de riesgo, personal médico, población mayor de 60 años e irá descendiendo hasta los grupos más jóvenes”.
Los avances en el desarrollo de vacunas contra COVID-19 ha hecho que en Oaxaca “ya nos estemos preparando, teniendo un registro nominal de todos los vacunadores”, pero las complejidades consistirán en la logística para su pronta aplicación.
“La logística que se va a usar depende del tipo de vacuna que adquiera México, porque cada una tiene características diferentes. Si es la de Pfizer se tiene que mantener a menos 70 grados centígrados, no en refrigeración ni congelación, sino ultra refrigeración y no tenemos la infraestructura porque nunca ha habido nunca una vacuna con necesidades de esas características”, resaltó.
El reto será definir cómo se moverá el biológico en un territorio tan diverso como Oaxaca, cómo se va a descongelar y el tiempo de aplicación “que va a ser muy corto y no se pueden instalar puestos de vacunación en cualquier lugar”, agregó.
