Pasar al contenido principal

Eres lo que creas: Emprender el camino

Foto(s): Cortesía
Redacción

La necesidad, el destino, la intuición, una señal, un comentario o la acción de otra persona, o todas estas circunstancias juntas nos ponen en marcha; probablemente no lo hemos analizado, no lo recordamos tal vez, sin embargo ahí ha estado ese instante de nuestra vida. Ese momento que nos coloca en un trabajo, una vocación, el estudio y, de allí en adelante, lo que seremos en el futuro; se dice que lo que hacemos en el presente será el futuro y nos enfocamos en la construcción o estabilización de ese futuro. En esta ocasión quiero destacar el valor de aquel instante en que tomamos una decisión y hoy vemos que fue lo determinó lo que hoy somos.


Recuerdo aquella ocasión en un campo de futbol, de una pequeña ciudad de nuestro estado, se dio aquella imagen típica de los aventureros, de aquel instante definitorio de un camino. Se remota mi memoria en que un joven espigado, simpático, impetuoso, vital, sonriente, todo un atleta. El chico se acercó a un pequeño grupo de amigos y compañeros preparatorianos y les dijo: -¡Oigan! ¿Quién quiere irse conmigo?. Saldré a estudiar fuera de nuestra ciudad.



Alguno le comento: -¿Estás loco o qué?. Alguien más expreso: -¡Me gustaría, pero no tengo los recursos, ni creo me dejen ir-. Uno más dijo: ¿En serio? ¿Cuándo te irías?-. Respondí: -La próxima semana o sea ¡ya!-. Me contestaron:-Déjame lo comento con mi familia y si estás decidido y puedo acompañarte, me gustaría hacerlo.


Así de manera casi intempestiva, en un momento, a partir de un simple comentario, aquellos amigos emprendieron el viaje, así de aquel grupo de entrañables amigos comenzó la diáspora.


Hoy pasado ya un tiempo considerable, esos amigos que tomaron por diversos rumbos, tienen una profesión, tienen hijos, incluso nietos, un trabajo, un oficio, los más con un presente halagüeño, otros tantos con dificultades; hoy se encuentran y se cuentan sus memorias, las anécdotas de aquellas brillantes e intrépidas aventuras. Dice el dicho no sólo de pan vive el hombre, también de recuerdos.


Un velo de nostalgia los cobija ante aquella nebulosa de los tiempos idos, de aquella adolescencia inquieta y en algunos casos carente de una visión para el futuro. Lo que rescato de aquella visión, es aquel instante de la decisión, del valor de lanzarse al mundo a forjarse en el atanor de la vida. Agradezco, agradecemos a la Divinidad, al destino de haber tenido el valor, consciente o inconsciente, o a la intuición que nos guía ,para tener el arrojo de emprender el camino.


 


"En esta ocasión quiero destacar el valor de aquel instante en que tomamos una decisión y hoy vemos que fue lo determinó lo que hoy somos".



 


"Dice el dicho no sólo de pan vive el hombre, también de recuerdos".


Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.