Fue en septiembre del 2018 cuando Diego Armando Maradona estuvo en Oaxaca.
El 10, que falleciera ayer, convulsionó Oaxaca. El Pelusa se llevó la derrota en el estadio Tecnológico al sucumbir ante Alebrijes. Dirigió a los Dorados de Sinaloa. Era la jornada nueve del Apertura 2018 de la hoy desaparecida Liga de Ascenso MX.
La tarde del viernes 21 de septiembre se comenzó a desplegar un gran dispositivo de seguridad desde su llegada a la capital oaxaqueña en el aeropuerto de esta ciudad.
En el acceso al hotel donde se hospedaría el Diego, en rumbos de Avenida Universidad, los medios de comunicación de nivel nacional esperaban captar las imágenes de su arribo a la Verde Antequera.
Las sirenas de las motopatrullas anunciaban en el trayecto el camino de la llegada de Maradona a Oaxaca; camarógrafos y fotógrafos buscaban acomodarse de la mejor forma en el acceso principal en el hotel para registrar su ingreso.
Sin embargo, fiel a su estilo, Maradona sacaría la jugada sorpresa, ya que de pronto todos se enteraban que el autobús de Dorados se estacionaba en otra parte del hotel, sí, Maradona entró por la puerta trasera y resguardado por seguridad.
Ni un saludo a los micrófonos. No habló nada ese personaje siempre polémico, ese ídolo que surgió del barrio, al que incluso increíblemente se le celebraba, incluso, una falta al reglamento de juego como la sorpresivamente festejada “mano de Dios” en el Mundial de México 1986.
El mismo dispositivo de seguridad hubo hacia su traslado y llegada al “Templo Alebrije” el sábado 22, el día del partido, que arrancó a las 19:00 horas -siete de la noche- y que tuvo como árbitro central a Aldo Cano Martínez.
Y ahí, en esa ocasión, algunos aficionados llegaron más temprano de lo acostumbrado para buscar ver al inmortal y emblemático 10 de Argentina. Aunque ese día no se llenó el inmueble de la Avenida Tecnológico, hubo buena entrada.
Alebrijes no se intimidó y salió a hacer su juego y derrotó a los Dorados de Sinaloa con gol de Emilio Sánchez al minuto 26.
EL DIEGO IRREVERENTE
Cuando concluía el encuentro, se desató un conato de bronca entre jugadores de ambas oncenas, lo que propició incluso que Maradona ingresara al terreno de juego, infligiendo así nuevamente las reglas de juego pero no recibió sanción del cuerpo arbitral, que amablemente lo invitó a regresar al área del técnico en la banca visitante.
Sin embargo, al concluir el partido, en la sala de prensa, la cual lucía repleta por vez primera, en la conferencia el delantero que falleció ayer a los 60 años de edad arremetió contra los árbitros ante la primera derrota que sufrían sus Dorados.
“No me gusta hablar de los árbitros pero los dos equipos jugaron un partido bárbaro, y siempre tiene que haber alguien que te pinche el globo, como se dice. Hubo varias patadas alevosas que debemos erradicar del futbol.
“Con otro árbitro de categoría hubiera sido atractivo, un partidazo. El árbitro dejó pegar mucho y no hizo valer en ningún momento el reglamento.
“Estoy haciendo mi informe para llevarlo a la FIFA. No se puede ir con los tachones por delante sobre un colega que se gana la vida”, declaró.
Y también reconoció el desempeño de los locales, “tuvimos enfrente un rival que nos costó muchas veces entrarle por las bandas. Tiene jugadores de gran valía y nos contragolpeó”, mencionó.
Así, Alebrijes, dirigidos en esa campaña por Ricardo Rayas en una segunda etapa de este técnico con el equipo de Oaxaca, le propinaría su primer revés a Dorados en el Apertura 2018 de la Liga de Ascenso MX en aquel día.
Por cierto, Sinaloa sería subcampeón en ese torneo de la mano de Maradona.
