La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) fortalece sus capacidades operativas en contra de los grupos delictivos con la graduación de 58 elementos que formaron parte de la primera generación del Curso de Técnicas y Tácticas de Operaciones Especiales.
El curso realizado a lo largo de 12 semanas, en las cuales los participantes recibieron 740 horas de entrenamiento especializado en operaciones urbanas, aeromóviles y tácticas rurales, informó la institución que encabeza Omar García Harfuch, titular de la SSPC.
Los elementos capacitados forman parte del Servicio de Protección Federal (SPF), y de los 58 agentes, destacó una mujer que obtuvo mención honorífica por su sobresaliente resistencia física y mental.
La capacitación tuvo distintas fases, entre ellas operaciones urbanas, aeromóviles y tácticas rurales, así como capacitación en uso de la fuerza, medicina táctica de combate, armamento y tiro, explosivos, planeación cartográfica y navegación terrestre.
Las cinco estrellas que integran el escudo de la Unidad Nacional de Operaciones Estratégicas (UNO) representan los valores que distinguen a sus integrantes: servicio, disciplina, sacrificio, lealtad y profesionalismo.
Los elementos graduados portan ahora la boina negra que representa honor, sacrificio, perseverancia y vocación de servicio. Su incorporación fortalece las capacidades operativas de la SSPC para atender misiones de alta exigencia en favor de la seguridad de la población.
Es de recordar que el 1 de diciembre de 2025 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el acuerdo para la creación de la Unidad Nacional de Operaciones Estratégicas, adscrita a la SSPC, integrada por agentes especializados responsables de planear, dirigir y ejecutar investigaciones, así como acciones para la persecución de delitos, con base en inteligencia, análisis e información estratégica.
Entre las atribuciones de la UNO se encuentran la planeación y ejecución de acciones de inteligencia, investigación y estrategias táctico-operativas para la identificación y captura de generadores de violencia; la atención de incidentes que representen riesgos para la población; así como la implementación de mecanismos de protección para servidores públicos en situación de riesgo.
