Por Redacción NOTICIAS
Ciudad de México. – Frente a la caída en el precio del maíz y la limitada producción nacional de maíz amarillo, el gobierno federal analiza implementar un esquema de organización en la cadena productiva con el objetivo de fortalecer a los agricultores y reducir la participación de intermediarios en la comercialización del grano.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que, ante las dificultades que enfrentan los productores, se plantea un modelo integral que permita establecer acuerdos previos entre quienes siembran el maíz y quienes lo compran, con el fin de garantizar condiciones más estables en el mercado y evitar pérdidas económicas durante la cosecha.
Según detalló, uno de los ejes centrales de la estrategia consiste en la firma de precontratos que aseguren la venta anticipada del producto, lo que daría mayor certidumbre a los campesinos y permitiría fijar precios que resulten equitativos para ambas partes. En este proceso participarían autoridades federales, gobiernos estatales, compradores y los propios productores.
La mandataria recordó que México cuenta con una producción importante de maíz blanco, utilizado principalmente para consumo humano, aunque una parte también se destina a la alimentación animal y a procesos industriales. En contraste, la producción de maíz amarillo es insuficiente, lo que obliga al país a depender en gran medida de las importaciones, principalmente provenientes de Estados Unidos.
El nuevo esquema también busca priorizar la compra del maíz cultivado en territorio nacional antes de recurrir a la adquisición de grano extranjero, con la intención de fortalecer la autosuficiencia alimentaria y respaldar a los productores mexicanos.
Asimismo, el gobierno federal prevé que este modelo de organización y comercialización pueda extenderse a otros cultivos estratégicos, como el frijol y el limón, mediante acuerdos previos a la cosecha que permitan ordenar el mercado y brindar mayor estabilidad a los agricultores.
