Agencia Reforma
Para los investigadores de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, hace siete años, está más que claro que las diligencias que encabezó Tomás Zerón, en el río San Juan de Cocula, en octubre de 2014, fueron fabricadas e ilegales. La duda que aún tratan de desmarañar es ¿cómo entonces llegó ahí un hueso del estudiante Alexander Mora Venancio?
De acuerdo con fuentes cercanas a la investigación, la línea más sólida de lo ocurrido aquel 26 de septiembre en Iguala, Guerrero, es que los estudiantes fueron separados en diferentes grupos, de entre 10 y 15 personas, ultimados y quemados en "incineradoras", y luego sus restos esparcidos en diferentes puntos del estado entre los días 27, 28 y 29 de septiembre.
En las indagatorias colaboran seis testigos protegidos, entre ellos perpetradores presos, algunos que no han sido capturados, y los que fueron liberados por jueces debido a que fueron torturados.
Sus declaraciones han sido corroboradas de diferentes maneras, entre ellas la localización de los restos de dos normalistas en la barranca La Carnicería.
Gildardo López Astudillo, "El Gil", y Abigael González Valencia, "El Cuini", son algunos de los colaboradores.
Sin embargo, ninguna de las nuevas declaraciones, dicen los investigadores, apunta al basurero de Cocula, donde según la entonces Procuraduría General de la República (PGR) fueron incinerados los 43 normalistas de Ayotzinapa, ni mucho menos refieren que los restos calcinados hayan sido arrojados en el río San Juan, donde supuestamente se halló una bolsa el 29 de octubre de 2014 con el resto de Alexander Mora Venancio.
Al visitar la zona, parece obvia la duda. Para llegar al basurero hay que avanzar varios minutos por un camino de terracería ascendente bastante accidentado, rodeado por maleza que en ocasiones araña los costados del vehículo en el que se llegue. Se trata de una ladera tan complicada que al llegar al basurero uno se pregunta ¿por qué alguien se molestaría en bajar los restos hasta el río, que no es un afluente caudaloso y que es de mucho más fácil acceso a la población?
Es más, la maleza al costado del camino es tan frondosa que si tiras algo por ahí, sería muy difícil que fuera encontrado. Justo eso fue lo que ocurrió, de acuerdo con las nuevas investigaciones, a la altura de la barranca La Carnicería.
Las autoridades llegaron ahí sólo porque un testigo colaborador les dijo que en ese punto había tirado un costal con restos humanos. Derivado de esa declaración, un grupo que llegó a ser de hasta 40 personas, entre antropólogos, forenses, peritos, ministerios públicos y elementos del Ejército y la Guardia Nacional, que brindaba seguridad perimetral, trabajó constantemente hasta procesar un área de 8 mil metros cuadrados.
Parado al fondo de esa barranca infestada de mosquitos, el titular de la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el caso Ayotzinapa de la Fiscalía General de la República (FGR), Omar Gómez Trejo, reivindicó la zona como una prueba de que los funcionarios de la antigua PGR habían fabricado la llamada "verdad histórica".
En un recorrido con medios de comunicación, el fiscal fue consultado sobre si los restos del río San Juan fueron sembrados.
"Esa es la hipótesis de trabajo que estamos empujando, porque hubo distintas diligencias y momentos, unos legales y otros ilegales", comentó.
Otros funcionarios consultados al respecto, se dijeron convencidos de que las diligencias que encabezó Tomás Zerón en el río San Juan fueron fabricadas.
Esta hipótesis ha sido confirmada por Agustín García Reyes "El Chereje", sicario de Guerreros Unidos, quien acusó a Tomás Zerón, exjefe de la Agencia de Investigación Criminal, de haberlo obligado a "sembrar" en el río San Juan las bolsas con restos humanos de los normalistas de Ayotzinapa, de acuerdo con un testimonio rendido el 5 de febrero de 2020 ante la FGR.
Nuevas órdenes
Derivado de las investigaciones que encabeza Gómez Trejo, se alistan más de 40 nuevas órdenes de aprehensión en las dos vertientes en las que avanza el caso: los hechos ocurridos la noche del 26 de septiembre de 2014 y la manipulación de la evidencia.
Las fuentes consultadas aseguraron que entre los procesos que serán judicializados se encuentran algunos en contra de agentes ministeriales de la Fiscalía de Guerrero, policías estatales, peritos y ministerios públicos de la antigua PGR, más policías municipales de otras demarcaciones, no sólo de Iguala, Cocula y Huitzuco, entre otras corporaciones de seguridad.
Para Ángela Buitrago, integrante del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), al hablar del caso Ayotzinapa ya no se puede sólo hacer referencia a lo ocurrido en Iguala, sino que se tiene que abordar también el obstáculo institucional en la indagatoria.
"Los hallazgos en la barranca La Carnicería te permiten concluir que hay certeza en la información que se está recibiendo", destacó.
"Se está avanzando con mucha preocupación y cautela, para no cometer las mismas imprecisiones que pueden dar una investigación, en este caso la prisa no es buen consejero".
En la versión pública de la indagatoria, la reconstrucción, minuto a minuto, de lo ocurrido con los jóvenes aquella noche termina a las 22:40 horas, cuando un grupo de normalistas que había sido bajado del autobús Estrella de Oro 1531, frente al Palacio de Justicia, era llevado por policías municipales hacia Huitzuco.
Después de esa hora el destino de los normalistas es incierto, sólo se sigue el rastro de los teléfonos celulares de los estudiantes.
Se sabe que los restos de al menos dos de los estudiantes terminaron en la barranca La Carnicería, a unos 800 metros antes de llegar al basurero de Cocula.
Se trata de un pequeño hueso de un pie recuperado en esa barranca que fue identificado en julio de 2020 como perteneciente a Christian Alfonso Rodríguez Telumbre, mientras que se hizo lo propio con una vértebra lumbar de Jhosivani Guerrero de la Cruz en junio de este año, ambos casos en plena pandemia por COVID-19.
En entrevista con Grupo REFORMA, el Fiscal Omar Gómez Trejo aseguró que van "bastante avanzados en cuanto a la investigación de los hechos de la desaparición".
"Hemos avanzado mucho en cuanto a la obtención de información documental, incluso de distintas instancias federales, de fuentes humanas, es decir testigos presenciales de eventos en distintas partes de Iguala, y con la idea muy clara de seguir judicializado, en los distintos delitos que hemos venido trabajando", dijo.
"Esto nos ha permitido abrir la fase de judicialización de distintas conductas y eventos, porque es importantísimo que los propios jueces empiecen a conocer toda la carga probatoria y empiecen a tomar determinaciones que nos ayuden a tener lo que las familias nos demandan, justicia".
Poco avance
Para Santiago Aguirre, director del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, que acompaña a los padres de los normalistas desde septiembre de 2014, se llega al séptimo aniversario de los hechos, tercero en la Administración de Andrés Manuel López Obrador, sin los resultados esperados.
"El balance lo hace el propio Presidente, que dice que está incumplido el compromiso de saber qué pasó", refirió.
Y agregó que tampoco se ha avanzado en cambios estructurales para combatir las desapariciones en el país, que suman ya más de 20 mil en el actual sexenio presidencial.
"Y el factor común es la FGR, una fiscalía que no ha impulsado un proyecto serio de transformación, con un Fiscal General distraído en vendettas personales", lanzó.
"Aunque el fiscal del caso Ayotzinapa intenta que avance el caso a su cargo, ese contexto institucional sin duda alguna influye de manera negativa".
"Se está avanzando con mucha preocupación y cautela, para no cometer las mismas imprecisiones que pueden dar una investigación, en este caso la prisa no es buen consejero".
Ángela Buitrago, integrante del GIEI
"Hemos avanzado mucho en cuanto a la obtención de información documental, incluso de distintas instancias federales, de fuentes humanas, es decir testigos presenciales".
Omar Gómez Trejo
Fiscal del caso Ayotzinapa
Avance
40 nuevas órdenes de aprehensión
Vertientes
- Los hechos ocurridos la noche del 26 de septiembre de 2014
- La manipulación de la evidencia
