Cada 10 de febrero se celebra en el país el Día de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM), institución armada que protege la soberanía de nuestra nación y auxilia a la población en caso de desastres naturales.
En principio, el término Fuerza Aérea Mexicana se refiere al equipo aéreo y al personal que lo asiste, que es utilizado por el Colegio del Aire, el Ejército, el Estado Mayor Presidencial, las Unidades Aéreas y demás instancias relacionadas.
Pero empecemos por sus antecedentes y primeros vuelos para lo cual es necesario revisar algunos datos.
El 8 de enero de 1910 se registró el primer vuelo con motor en nuestro país gracias al mexicano Alberto Braniff, quien trajo un aeroplano desde Europa para dar una demostración, sobrevolando él mismo la Ciudad de México.
Al año siguiente, el 30 de noviembre de 1911, el presidente Francisco I. Madero se convirtió en el primer mandatario mexicano en realizar un vuelo en aeronave, llevando a cabo un viaje corto sobre la capital de la república.
Primer bombardeo mundialEl 14 de abril de 1914, el piloto Gustavo Adolfo Salinas y el mecánico naval, Teodoro Madariaga, a bordo del aeroplano “Sonora” realizaron el primer bombardeo aéreo-naval del mundo en el puerto de Topolobampo, Sinaloa, meses antes del inicio de la Primera Guerra Mundial.
En tanto, el 5 de febrero de 1915, Venustiano Carranza, entonces primer jefe del ejército constitucional, expidió en Veracruz el acuerdo mediante el cual se creó el arma de aviación militar, antecedente de la Fuerza Aérea Mexicana, incorporándose dicha instancia en ese mismo año a las campañas de Campeche y Yucatán, y realizando misiones de reconocimiento, bombardeo y corrección de tiros de artillería.
Meses después, en los llanos de Balbuena, en Ciudad de México, se crearon la Escuela Nacional de Aviación y los Talleres Nacionales de Construcciones Aeronáuticas, el 15 de noviembre de 1915.
Ya en febrero de 1918, el teniente Samuel Rojas Rasso obtuvo el primer título de piloto aviador expedido por la Escuela Militar de Aviación.
Fue un 22 de mayo de 1942 cuando México declaró el estado de guerra contra Alemania, Italia y Japón durante la II Guerra Mundial por el hundimiento de 4 de sus buques petroleros.
El entonces presidente de México, Manuel Ávila Camacho, formalizó la institución de la Fuerza Aérea de México el 10 de febrero de 1944, instituyendo esa fecha como la oficial para su conmemoración.
El 8 de marzo de ese mismo año, México envió personal a Estados Unidos para perfeccionarse en técnicas de vuelo y de combate, creándose así el famoso Escuadrón 201 de la Fuerza Aérea Mexicana, que durante su participación en la defensa del Pacífico, se dice, puso fuera de combate a 30 mil enemigos en 10 semanas.
En un principio, el escuadrón 201 se embarcó rumbo a Manila, Filipinas, en febrero de 1945.
Posteriormente, el 17 de mayo comenzaron los vuelos en zona de combate, formando parte de las unidades estadounidenses, acumulando más de 280 horas de vuelo en 59 misiones de apoyo a las tropas de tierra, bombardeando y ametrallando las posiciones japonesas y contribuyendo a la derrota de los nipones.
Desde entonces la institución ha crecido y fortalecido con la adquisición y desarrollo de aeronaves, y el adiestramiento de personal que emulan los avances tecnológicos en el mundo.
El emblema principal de la Fuerza Aérea y la escarapela en sus aeronaves está compuesto por tres triángulos equiláteros invertidos, concéntricos y con los colores rojo, blanco y verde, del exterior al centro.
Dicho emblema se exhibe en ambos lados del fuselaje de las aeronaves nacionales, excepto en algunos de los aviones del Hangar Presidencial. Otro distintivo de las aeronaves de la FAM consiste en tres rayas verticales, verde, blanco y rojo, en el timón de dirección. En algunos aviones de vigilancia se suprimen las rayas del timón y la escarapela se pinta en tres tonos de gris. Este emblema, también conocido como “Triángulo FAM”, se emplea, además, en los diseños de las rodelas que llevan las tripulaciones en su overol y su ropa de vuelo, así como en los diseños de los escudos de los planteles de educación militar mexicana.
Cabe mencionar que en 2007 ingresó al colegio del aire la primera generación de mujeres, esto para ayudar al desarrollo humano de la fuerza armada y la inclusión de género.
Aunque nuestro país no se encuentra en guerra con otras naciones, la FAM brinda seguridad en el espacio aéreo y presta servicios ante el combate al crimen organizado y en apoyo en caso de desastres naturales y otras contingencias.
Su existencia es crucial para garantizar la seguridad nacional, cuenta con gran prestigio a nivel latinoamericano y es un símbolo de disciplina, valor y arrojo de las fuerzas armadas en México.
