CIUDAD DE MÉXICO.- La educación centralizada es uno de los inconvenientes más relevantes para que los miembros de comunidades indígenas accedan a la educación universitaria.
De acuerdo con Marion Lloyd, del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE) de la UNAM, tradicionalmente, las comunidades indígenas han tenido muy poco acceso a la educación superior, sobre todo, debido a la ausencia de instituciones en su localidad.
"Hace falta abrir más políticas para la incorporación de indígenas en las universidades, sin embargo, parte del problema es que con las instancias autónomas no se puede intervenir", platica.
"Muchos de los indígenas acuden a las telesecundarias o preparatorias rurales, pero no tienen acceso a las mejores instituciones de educación, así que cuando solicitan admisión a las universidades de mayor competencia, están en una gran desventaja".
De acuerdo con la socióloga, importantes reformas sí se han aplicado en países como Brasil, India, Malasia, Sudáfrica o Estados Unidos.
En el caso de México, desde 2003 se crearon las "universidades interculturales" para que los jóvenes, tras egresar, puedan volver a sus poblaciones rurales.
Pero, de las 11 que existen, sólo la de Sinaloa imparte la carrera de Medicina, pues más bien se les enseñan técnicas tradicionales.
Por otra parte, en 2019, el Gobierno de la CDMX decretó el derecho a la educación intercultural sin discriminación y la libre autodeterminación de las personas con raíces indígenas para coordinar y establecer instituciones docentes sus propias lenguas.
Desde la universidadMiguel Felipe Cruz, originario de San Lucas Ojitlán, Oaxaca, es alumno del décimo tercer trimestre de Medicina de la UAM y reconoce la segregación que ha vivido incluso en su propio estado, por parte de las autoridades.
"Es habitual y aunque es algo negativo, estamos acostumbrados a padecer la brecha y discriminación por nuestro lugar de origen, acento y color de piel, se nos relega y, principalmente, he notado esto con quienes somos de Oaxaca", denuncia.
Él se dice "chinanteco" y habla su lengua materna, junto a cerca de 300 mil personas.
Fiel a sus raíces, rechaza el doble discurso en la revaloración de los pueblos indígenas que termina siendo sólo "una cuota de inclusión".
"Lo que necesitamos es respeto a nuestra identidad, autonomía y autodeterminación. Cuando se habla de la inclusión para pueblos originarios se deja de lado nuestro raciocinio, intelectualidad y preparación... sólo nos quieren dar como pequeñas recompensas para aparentar que estamos bien", señala.
En 2022 ganó el primer lugar del Concurso de Nacional Oratoria con la composición "Los pueblos Originarios, las raíces vivas del México negado"; antes había sido parte del certamen latinoamericano de esta habilidad y reconoce esto como la posibilidad de ser parte de un círculo de apoyo con otros estudiantes.
Rompe la brecha
Estas acciones permitirán un acceso más equitativo a la formación profesional:
+ Posibilitar la enseñanza universitaria en lenguas maternas.
+ Crear un sistema educativo con perspectiva intercultural.
+ Visibilizar problemáticas de comunidades indígenas.
+ Promover el rescate y la revalorización de las culturas dentro de instituciones públicas.
+ Detener acciones racistas y clasistas que condicionan su desarrollo social.
Con posgrado y en AlemaniaA pesar del agreste panorama, Ariz Perfecta Cabrera ha sobresalido como médica de Terapia Física e investigadora de Ciencias Biomédicas y de la Salud.
Originaria de San Bartolo Tutotepec, con ascendencia otomí, la Egresada de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo es representante de la minoría de mujeres indígenas con estudios de posgrado.
"De niña sufrí discriminación por mi origen y la forma en que mis papás me protegieron fue el no enseñarme mi lengua materna, así que, desgraciadamente, sólo entiendo algunas palabras", platica.
"Si tuviera la oportunidad, a esa niña le pediría que no hiciera caso de todas esas frases, que siguiera adelante y que aprendiera esa lengua indígena porque le puede abrir los caminos del día de mañana y con eso va a poder ayudar a las personas".
Actualmente, forma parte del programa "Mexicanas Conciencia" -organizado por Merck con el Gobierno del Estado de Hidalgo- y con el que realizará una estancia en Alemania para investigar el uso del microencapsulado de granada en pacientes con hipertensión arterial.
Ella se especializa en terapia física que, explica, no es reconocida como disciplina médica a pesar de los beneficios que logra previo a las operaciones.
