TTEOTITLÁN DEL VALLE, Oaxaca.- En honor a la Virgen de la Natividad, el grupo de Danza de la Pluma de este destino zapoteco de los Valles Centrales, famoso por sus tejidos, su lengua y su gastronomía, el grupo de danzantes bailó a lo largo de ocho horas como promesa a esta advocación. El sábado, en el atrio de su templo católico, danzaron sin descanso para ofrendar su fe a su patrona.
Se trata de una de las tradiciones vivas más importantes para este pueblo, la Danza de la Pluma de Promesa, que se hace a Dios y dura tres años. Más de 40 cuadros de este baile fueron presenciados por pobladores y visitantes de Teotitlán.
La colorida indumentaria está llena de significados, representa a los astros. Cada uno de loz danzantes porta textiles creados por los mismos artesanos de Teotitlán del Valle; en la espalda destacan los tapetes, así como en las pantorrillas.
Una tradición viva en Teotitlán del Valle.
Una tradición viva que año con año es refrendada con fe por cada danzante, parte de la cultura y cosmogonía de los zapotecos de Teotitlán. La danza de origen zapoteca, deja plasmado el conocimiento acerca del universo en la danza.
Hay que recordar que con la Danza de la Pluma se busca representar la existencia de ocho planetas y su movimiento alrededor del sol desde tiempos prehispánicos. Además, es llamada la máxima danza del estado de Oaxaca y forma parte de los bailes más importantes de México. El Grupo de Danza de la Pluma de Teotitlán acude año con año a la Guelaguetza; los integrantres ensayan de siete a ocho horas diarias.
