La madrugada del 21 de diciembre de 2014 la vida de Julieta Adriana Reyes Díaz se quebró cuando una bala le arrancó la existencia a su hija Ivonne Berenice Guevara Reyes.
Armado con una pistola, José Manuel L. D. presuntamente abrió fuego en contra de las personas que se encontraban afuera de la discoteca “Banda Oax” en Oaxaca y luego huyó del lugar.
Ante la indiferencia de la Fiscalía de Justicia de Oaxaca para iniciar una investigación, Julieta Reyes emprendió su propia investigación, aportó pruebas contundentes hasta lograr que José Manuel L. D. fuera detenido en 2018.
“Pensé que después de esto llegaría la justicia, pero no fue así, pues continuaron los obstáculos y finalmente la corrupción por parte de la Tercera Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia del Estado”, señala Julieta en una carta enviada al presidente de México.
Después de tantos recursos procesales, los magistrados Arturo León de la Vega y Humberto Nicolás Vázquez y Sonia Luz Ireta Jiménez determinaron darle la libertad a José Manuel L.D. argumentando no haber disparado de manera dolosa, sino de manera imprudente, irreflexiva y con falta de cuidado. Con el asesino de su hija suelto, Julieta advierte un gran peligro para su vida pues su exigencia de justicia le ha valido amenazas.
Julieta corre el mismo riesgo que Maricela Escobedo Ortiz, quien fue privada de la vida por luchar para que se castigara el feminicidio de su hija Rubí Marisol Frayre, en Chihuahua.
Julieta, al igual que Maricela, se ha enfrentado a la indiferencia de las autoridades de procuración e impartición de justicia, pues, por un lado, en su momento la Fiscalía señaló que al no haber una persona detenida en el lugar, se enfrentaban a la búsqueda de “un fantasma”, y aún sin elementos de prueba, los y la magistrada argumentaron que José Manuel L.D. se encontraba en estado de ebriedad al momento de cometer el delito.
Julieta explica en la carta enviada al mandatario federal que el asesino de su hija ya contaba con antecedentes penales y la protección de sus tíos que trabajan en la Fiscalía General del Estado, entre ellos el comandante de la Agencia Estatal de Investigaciones Ángel Luis Durán.
Ivonne Berenice Guevara Reyes tenía 20 años de edad y era estudiante de la carrera de pedagogía en el Colegio Nacionalista México.
