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No a ser madres, decisión de cientos de mujeres de #Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Redacción

Ser madres ya no les quita el sueño a las mujeres oaxaqueñas. La maternidad fue desplazada por el amor a una vida laboral y profesional lejos de casa.


De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), desde 2010 en el estado registra una disminución en la tasa de natalidad. De 2013 al 2015 el número de nacimientos pasó de 92 mil 503 a 85 mil 492.


Camelia, Libia y Judith, son un ejemplo sobre la planeación de una vida a largo plazo, en la que el rubro de convertirse en mamás ha pasado al final de la lista de deseos.
 


Contra estereotipos


Camelia Gaspar tiene 30 años de edad, la idea de ser madre aún no le preocupa, ni siquiera la inquieta la posibilidad de vivir en pareja .


¿Quiero tener hijos?¿Cuántos? Fueron las preguntas que hasta hace poco pasaron por la mente de ésta mujer originaria de Santo Tomás Quierí, localidad zapoteca enclavada en la sierra oaxaqueña.


Pero ésto no le quita el sueño, sus proyectos profesionales como abogada no le permiten distraerse con ese punto.


 




Camelia aún se da cinco años de solteria antes de ser madre. FOTO: Emilio Morales Pacheco

 


Soltería como decisión


Desde un ambiente con aroma a café, la joven recuerda que la idea de ser madre quedó casi extinto desde que era niña; el punto de inflesión fue el casamiento de una de sus hermanas, aún antes de concluir la secundaria, recuerda el día en que su padre expresó con firmeza que las mujeres sólo sirven para tener hijos.
Este señalamiento la marcó y despertó su ambición por demostrar que lo contrario. Ahora, es la única de sus cuatro hermanos que sigue soltera.


“Par mí el asunto de la maternidad no es prioridad, yo considero otras opciones para mi vida, para ser feliz” sostiene Camelia, tímida, con sonrisa nerviosa, ante la lente del fotógrafo.


Hablar del tema la traslada a diferentes circunstancias y tiempos de su vida. Con franqueza desempolva sus recuerdos; hace algunas semanas encontró en sus pertenencias un escrito escrito cuado tenía 15 años, el trabajo se trataba sobre sus metas a en un futuro de 15 años.
“Fue muy emocional, porque en ese trabajo describo mi vida a futuro y desde esa edad me ví trabajando, estudiando, pero no con hijos, ni con pareja. Creo que uno en el subconsciente va eligiendo y mi prioridad fue terminar mi carrera, seguir con mis estudios y lo he cumplido”, confiesa.


 


La maternidad


1.8 hijos promedio de hijos de las mujeres en edad fértil (15 a 49 años)


Oaxaca:


9 lugar con menos número de madres menores a los 20 años
10 lugar con mayor natalidad en 2015


85 mil 492 nacimientos en 2015
17 mil 199 matrimonios en 2015


30% de los hogares con jefatura femenina
1 de cada 10 hogares no sigue el modelo familiar


52.4% de los oaxaqueños son mujeres
76 años, esperanza de vida de las oaxaqueñas



 


En pareja, el primer paso


Entre su grupo de amigas, Libia Edith Valdéz Santiago es la única que ha dado el siguiente paso en una relación: vivir en pareja.


La abogada de 30 años recientemente comenzó una nueva etapa en su vida. Sin embargo, este hecho tampoco la orienta a pensar en tener hijos.


“Ésto no cambia la dicisión de aplazar la fecha para tener hijos. Si decidí comenzar una vida en pareja fue pensando en aprender cómo compartir el espacio con alguien más, en lidiar con nuevos retos”, pese a que su pareja sí plantea la posibilidad de los bebés.
Desde su oficina, en la que pasa la mayor parte del día, la mujer apunta que cuando era más joven consideró a los 30 años tener hijos, pero ahora que está sobre esta edad sigue aplazando la fecha de la maternidad porque aún no tiene clara la idea y la necesidad de tener o no hijos.
 


El trabajo es primero


Camelia y Lubia contribuyen a la disminución en las estadísticas sobre la maternidad. En el año 2010 las mujeres entre los 25 y 29 años trajeron a la vida a 1.6 hijos, en promedio, mientras que las féminas de entre 30 y 34 años de edad tuvieron 2.3 hijos. Esta cifra se redujo para el 2015 a 1.5 y 2.2, respectivamente, según la encuesta intercensal del 2015, del Inegi.
Desde ese ámbito laboral, Camelia refiere que se ha percatado que los hijos pueden llegar a ser un punto de vulnerabilidad , “de control” respecto a la violencia familiar.


 




Planificando la vida laboral. FOTOS: Emilio Morales Pacheco

 


Ella considera que “las mujeres que sólo están esperando tener una familia disfrutan menos de la vida, pues el amor también se encuentra con los amigos, familia, contigo misma”.
Lubia no está alejada de ese pensamiento y sostiene que sigue teniendo planes profesionales que por ahora le impiden pensar en ser madre.
 


El tope


La joven zapoteca afirma que a los 35 años comenzará a tomar con seriedad el tema de la maternidad en su vida. Cuando cumpla esa edad y aún no tenga hijos o pareja, agrega, será el momento de preguntarse nuevamente qué sigue, qué hará en su vida personal.


“Creo que las mujeres que realizan sus proyectos personales son madres más satisfechas, sin que les quede el sentimiento de frustración por no a ver alcanzado sus metas”, remata.
 


La presión social


“Si no llegara a ser madre, que el reloj biológico me alcanzara, considero que no me afectaría, porque tengo firme la idea que ese faceta no nos define como mujer”, expresa la abogada Lubia.


Pese a eso, reconoce que se enfrentaría a la crítica social, a la presión de su familia, a la que estará dispuesta a enfrentar en todo caso.


 




Mujeres también dedican más 12 horas de su tiempo en las jornadas laborales. FOTO: Emilio Morales Pacheco

Madre a los 37 años


Darse el tiempo de disfrutar la vida en pareja fue el motivo principal para que Judith Avendaño postergara su maternidad hasta los 37años de edad.
De acuerdo al Inegi, las mujeres oaxaqueñas entre los 35 y 39 años de edad han procreado en su vida, en promedio, 3.9 hijos; en el 2010 la cifra se redujo a 2.9 hijos y en el año 2015 a 2.7 hijos.


La terapeuta familiar afirma que su vida profesional, en la que durante algún tiempo implicó viajes en todo el estado de manera frecuente, también influyó para frenar esta decisión


“Es bien padre estar solteros”, refiere entre broma Judith, quien desde hace cinco años vive con su pareja.
Pero para ella la idea de casarse y ser madre ha estado presente en su vida desde muy joven.


Y explica: “Mi madre y mis tías se casaron a los 21 años, entonces yo decía que a los 21 años me casaba. Cuando llegué a esa edad me di cuenta que era muy joven, y dije, a los 25, y llegué a los 25 y pensé que aún era muy joven; entonces dije, a los 28, y pensé lo mismo cuando tuve esa edad”.
Judith se siente satisfecha por sus logros profesionales, por haber disfrutado de su vida en pareja sin hijos y ahora está lista para vivir su nueva etapa como madre. Después, retomará su vida laboral, situación que por ahora no le preocupa.

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