Las paredes hablan. Son un grito visual contra la violencia hacia las mujeres. Otra forma de protesta. Una invitación a no olvidar. Es honrar la memoria. Y así, desde el feminismo, los murales urbanos se han convertido en la exigencia de justicia.
Bajo esta óptica, los rostros de María Elena Ríos Ortiz, saxofonista atacada con ácido y el de Sol Cruz, víctima de feminicidio, fueron plasmados en paredes, el primero en la alcaldía de Iztapalapa en la Ciudad de México por el muralista Pedro Peña “Mickro”, y el segundo en la capital de Oaxaca por la muralista María Xopa.
“Más allá de una interpretación, la cualidad de un artista es causar empatía y llenar de emociones distintas al que camina por alguna calle como tú. Y que, al mirarnos a los ojos, causemos ese algo que nos permita reflexionar. Cada trazo da origen a una forma, una forma borda una idea y así se descubre la belleza que el arte expresa al corazón. Llega el terciopelo de las flores que arrulla con rebozo la lucha de ellas, la mía. Recuerda que existimos, que cuando sales de tu casa, nosotras no. Bendice el techo, al terciopelo que arrulla tus sueños y el corazón”, de esta manera María Elena Ríos, describió el sentimiento generado ante el mural pintado en su honor.
María Elena Ríos Ortiz fue atacada con ácido el 19 de septiembre de 2019 en su casa ubicada en Huajuapan de León, Oaxaca. Cuatro de los cinco presuntos implicados en el ataque fueron detenidos. Uno recientemente falleció en la cárcel a causa de un deteriorado estado de salud. Tres más, entre ellos el exdiputado local Juan Antonio V. C., continúan bajo proceso penal, y el último se encuentra prófugo.
Fue a través de la Fundación Carmen MX, creada por Carmen Sánchez -sobreviviente de feminicidio por ataque con ácido-, que Pedro Peña contactó a María Elena Ríos Ortiz y la inmortalizó en una pared de la alcaldía de Iztapalapa.
Pedro Peña, quien lleva más de cinco años como muralista urbano, destacó que, si bien este tipo de arte callejero siempre ha denunciado problemáticas sociales como la falta de alimentos, niñez en condición de calle, maltrato infantil u otros más, la gente busca evitar esas escenas. “A la gente no le gusta ver lo que esta pasando. Cuando pintaba a niños comiendo basura la gente pedía que se quitara. Me decían: quita eso, yo decía quítalo tú, porque tú tienes parte de la responsabilidad en hacer el cambio”.
Destacó que aún cuando la agresión a Ríos Ortiz causó indignación nacional, aún hay muchas personas que desconocen del caso y que éste, a casi dos años, sigue en la impunidad.
El pasado domingo, la imagen de Sol Cruz Jarquín, asesinada el 2 de junio de 2018 en Juchitán de Zaragoza, fue develada en un mural urbano colocado en Avenida de las Américas.
“Sin lugar a dudas la justicia no sólo se logra en los juzgados, se logra en las calles, se logra en la apropiación de los espacios públicos. Hoy develamos este mural en honor a María del Sol porque estamos convencidas de que como sociedad no podemos olvidar a las víctimas, de que feminicidio es una realidad y lamentablemente los números ya ni siquiera son contables. Hoy queremos dejar plasmada en la pared, en una de las muchas calles que han sido testigas de los feminicidios de Oaxaca y en el estado, dejar plasmada una cara de alegría que día a día y a cada paso nos dirán permanentemente hay que exigir justicia. Porque el olvido también es impunidad”, destacó durante el acto Yesica Sánchez Maya, integrante de Consorcio Oaxaca.
Ana Xopa, originaria de San Blas Atempa, explicó que los murales urbanos más allá de embellecer el entorno, son una manera de manifestarse.
