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Madres de Oaxaca que viven con el luto en el corazón

Foto(s): Cortesía
Giovanna Martínez

El dolor por la pérdida de un hijo es una situación indescriptible, vivir con el luto en el corazón.  Expectativas, sueños un futuro que ya no será; con el tiempo y el apoyo de expertos en psicología, los padres pueden aceptar la muerte pero jamás olvidarla y el proceso para la madre es más largo y difícil.


De acuerdo a la especialista en psicología,  Alma Graciela Rodríguez García, todas las personas que pierden a un familiar o a alguien cercano, pasan por un proceso de duelo, en el que la aceptación puede tardar hasta un año, aunque viven con la pérdida a cuestas.


El proceso de duelo está conformado por cinco etapas, uno es la negación, en este, la persona no cree que este pasando el hecho; despues sigue la ira, donde domina el enojo con objetos, familiares o personas que provocaron la muerte de ese ser querido.



Posteriormente la persona piensa en las posibilidades o las acciones que pudieran haber evitado la tragedia; en seguida está la depresión en el cual la persona refleja conductas de tristeza y por último la aceptación dónde la persona empieza a hacer sus actividades normales.


Este proceso se desarrolla de 6 meses a un año; pero se pueden dar los casos de duelos bloqueados, dónde la persona se queda en la ira y la negación por años; y el duelo complicado donde los afectados pueden tener conductas de riesgo, caer en el alcoholismo o drogadicción.


Nada será igual


Edward Trujillo de 3 años era el sol de sus padres, su risa inigualable y su travesuras eran el motor de la familia.


Como cualquier niño inquieto, hacía de su casa un campo de guerra con juguetes por doquier y su picardía inundaba cada habitación.


Hoy la historia es otra, en su casa no reina más que el silencio y la cotidianidad.


Envueltos en una controversia mediática, sus padres sólo exigen justicia. El padre Hussein Luna comentó a Noticias Voz e Imagen, que no hay tranquilidad, en su casa los juguetes están intactos, la ropa guardada y las fotografías visibles.


“Es lo único que nos queda, tratar de recordar cómo era y lo felices que éramos cuando estábamos con él, su madre no deja de llorar, en verdad nos hace mucha falta, es algo que no podemos explicar”, dijo.




Lo describen como juguetón, risueño, un niño que estaba a punto de ingresar al preescolar, una nueva etapa para sus padres y él, pues era tiempo de que conviviría con otros niños, el inicio de toda una aventura que se resquebrajó aquel 27 de noviembre de 2016.


Para la psicóloga Alma Graciela Rodríguez García, la pérdida de un hijo es un proceso complicado y doloroso que sí se logra superar, pero la aceptación no significa olvido si no entender que la vida sigue.


Expresó que la acción de los padres ante la exigencia de justicia está justificado; y es necesario que reciban ayuda, pues es necesario curarse psicológicamente.



Incluso, señaló que en este proceso pudiera haber un quiebre de la pareja, pues en los procesos de duelo se buscan culpables y la responsabilidad y la ira muchas veces se dirigen hacia la persona más cercana.


“Muchas veces la pareja se echa la culpa de lo que sucedió y pueden quebrarse y hasta separarse, por que ya no se pueden concebir juntos en relación de que ya no está el vínculo que en este caso sería el hijo”, señaló.



Hussein Luna, asegura que desde aquel trágico día, nada ha sido igual, él ha estado sumergido en los trámites legales que corresponden y por consecuencia tuvo que abandonar su trabajo; mientras su esposa acude diariamente a aquella tumba donde descansa su pequeño, las lágrimas no se terminan, quizá por que aún no encuentran paz.


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