Haber encontrado el cuerpo de su hija Joselyn Vargas Ortiz, a dos años de haber sido desaparecida y posteriormente asesinada, es para Oliverio Vargas, su padre, un poco de paz y tranquilidad en medio de lo que él llama una pesadilla. El siguiente paso -subraya- es el acceso a la justicia, entendida no sólo con el agresor en la cárcel, sino con un procedimiento sin trabas que tenga como final una sentencia ejemplar.
“Nos viene a dar mucha calma, un poco de paz a esta pesadilla que estamos viviendo. Lo único seguro es que hoy sé dónde está mi hija, donde ir a llorarle, a donde visitarla. Las heridas van a tardar en sanar, perder una hija no es nada fácil y más cuando ha sido muy corta su vida”, expresó Oliverio Vargas.
Con el sentimiento expuesto tras el reciente funeral de la joven psicóloga, Oliverio dejó en claro su principal deseo: “No pedimos otra cosa más que se haga justicia porque mi niña no merecía terminar así, no pedimos ni deseamos venganza, sólo un poco de justicia”.
Será el próximo 26 de diciembre de 2020 cuando se lleve a cabo la tercera audiencia con el imputado Víctor Daniel S. T., en prisión preventiva desde el 23 de septiembre de 2019, a poco más de un año de la desaparición de Joselyn.
Oliverio Vargas confía en que el proceso será transparente, sin obstáculos que atenúen el castigo para el agresor. “Quisiera creer en ello. Lo más importante es que se llegue a lo que mucha gente que nos rodea pide, que es llegar a la justicia”.
La desaparición y posterior feminicidio de Joselyn trascendió como un caso emblemático en Huajuapan de León porque evidenció una problemática oculta en el silencio. En torno a Joselyn, decenas de voces se unieron para mantenerla presente en la mente de las autoridades, para exigir que no se detuviera su búsqueda. Su nombre retumbaba en las marchas feministas con el eco de una exigencia generalizada que reclama garantizar a las mujeres una vida libre de violencia.
Joselyn fue y sigue siendo en Huajuapan, el rostro más crudo de la realidad que viven las mujeres en aquel municipio de la Mixteca oaxaqueña en donde, en lo que va de la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres, suman siete mujeres asesinadas.
“¿Qué sentencia me parecería justa para esta persona?, lo que el pueblo ha pedido, que sea la máxima sentencia porque no fue un objeto el que se robaron, fue una persona a la que desaparecieron y peor tantito, la vida de una niña que empezaba a volar, a extender sus alas y una niña a quien le apagaron sus sueños”.
Al centrar toda su energía en el próximo proceso a enfrentar, Oliverio Vargas pidió a la ciudadanía en general que no se quede callada ante lo que está pasando en el estado.
“No nos callemos, no nos quedemos de brazos cruzados porque si no hacemos nada como comunidad y sociedad, esto va a seguir creciendo. Podemos evitar este tipo de situaciones, es una desgracia que nuestro Oaxaca, nuestras niñas y mujeres estén pasando por esto. Ya no más, no hagan más daño a las familias, es un dolor que no se imaginan. Si no lo hacen las autoridades como sociedad, vamos a unirnos para todos contra esto”.
